El Barça rompe negociaciones con Rodri al saber que estaba siendo usado para cobrar más

El Barça ha decidido romper los contactos por Rodri Hernández después de concluir que nunca tuvo opciones reales de ficharlo. En las oficinas azulgranas sospechan que el interés del club fue utilizado por el entorno del centrocampista para reforzar su posición negociadora, tanto frente al Manchester City como ante el Real Madrid, destino que siempre habría ocupado el primer y único lugar en sus planes.

Laporta estaba dispuesto a explorar una operación cercana a los 70 millones, aprovechando el bloqueo entre ingleses y madridistas. Sin embargo, las últimas informaciones han cambiado la lectura interna. Rodri habría esperado únicamente la señal definitiva del Real Madrid, mientras mantenía abiertas otras vías para elevar el precio del traspaso y mejorar las condiciones económicas de su futuro contrato.

El Barça se siente utilizado en la negociación

Deco había contactado con el City para conocer las exigencias y estudiar la viabilidad de una incorporación atractiva tras la lesión de Frenkie de Jong. El campeón español encajaba como pivote, líder y socio ideal para Pedri. Pero cada acercamiento azulgrana parecía coincidir con nuevas presiones económicas sobre el club blanco, algo que terminó despertando sospechas.

Rodri Hernández selección española / Foto: Europa Press
Rodri Hernández selección española / Foto: Europa Press

El Barça considera que su nombre sirvió para introducir competencia donde realmente no existía. Rodri nunca habría transmitido una voluntad firme de vestir de azulgrana ni habría pedido a sus agentes priorizar esa posibilidad. Mientras Laporta buscaba fórmulas financieras, el jugador seguía esperando que el Real Madrid acercara su oferta a la valoración del Manchester City.

Rodri siempre tuvo un único destino

La decisión ha sido cortar las conversaciones y retirar cualquier propuesta. Flick valoraba enormemente al centrocampista, pero no quiere que el Barça pierda tiempo en una operación diseñada para favorecer a otro club. Además, alcanzar los 70 millones de euros habría obligado a vender jugadores, liberar salario y aparcar necesidades importantes como el fichaje de un delantero centro.

Rodri queda ahora pendiente del acuerdo entre el City y el Real Madrid. Los ingleses reclaman cerca de 100 millones, mientras la primera cifra madridista se mantiene por debajo. El Barça sospecha que su interés ayudó a elevar esa negociación y también las condiciones personales ofrecidas al jugador. Laporta se retira molesto, ya que considera que el club fue invitado a una carrera cuyo ganador estaba decidido desde el inicio. La prioridad vuelve a ser reforzar otras posiciones y proteger la economía. Si Rodri termina en Madrid con un contrato mejor, en el Barça tendrán claro que sus contactos nunca fueron una opción deportiva, sino una herramienta para encarecer una operación ajena.