El Barça empieza a tomar decisiones difíciles de cara al próximo mercado de verano, siempre con el objetivo de tener una plantilla competitiva y que a la vez esté lo más equilibrada posible para facilitar el trabajo de Flick. En este sentido, Roony Bardghji, uno de los jóvenes con más talento del panorama europeo, tiene un problema importante dentro de la plantilla, como lo es la presencia de Lamine Yamal.
El escenario es claro. Con Lamine asentado en la banda y siendo una pieza intocable para Hansi Flick, las oportunidades para Bardghji se reducen al mínimo. No es una cuestión de nivel, sino de encaje dentro del sistema y de la jerarquía actual del equipo. Una barrera que el sueco jamás podrá superar.
El talento no aparece si no hay minutos
La realidad es que Bardghji ha demostrado tener condiciones de sobra para triunfar en el fútbol de élite. Es un jugador diferencial, con desequilibrio, gol y capacidad para marcar diferencias en el uno contra uno. Sin embargo, su progresión se está viendo frenada por la falta de continuidad. De este modo, el Barça se encuentra ante una situación compleja y con difícil solución. Mantener a un jugador con tanto potencial sin minutos puede frenar su desarrollo, algo que el club no quiere que suceda. Especialmente por el bien de un Bardghji que no se merece vivir en el banquillo.

Por otro lado, Bardghji no termina de adaptarse a otras posiciones en la línea ofensiva y su mejor versión aparece en la misma zona que ocupa Lamine Yamal. Con ese escenario, la competencia es prácticamente insalvable y, como se ha visto, solamente juega en los pocos descansos que tiene Lamine.
El Barça ya valora su salida
La realidad es que en el Barça ya se contempla seriamente una venta. No porque no confíen en su talento, sino porque entienden que necesita un contexto diferente para explotar todo su potencial. Además, con un mercado exigente y la necesidad de ajustar la plantilla, su salida podría generar ingresos y, al mismo tiempo, permitir al jugador crecer en otro equipo donde sí tenga protagonismo.
El mensaje es claro. En el Barça actual, compartir posición con Lamine Yamal implica asumir un rol muy secundario. Y Bardghji no está en ese punto de su carrera. Así pues, el club ya se mueve para encontrarle una solución. Todo apunta a que su futuro pasa lejos del Camp Nou, no por falta de calidad, sino por una cuestión de encaje que, a día de hoy, parece imposible de resolver.