El Barça empieza a estudiar su estructura defensiva de cara al futuro, y hay una conclusión que ya no admite demasiadas dudas dentro del cuerpo técnico. La pareja de centrales formada por Ronald Araujo y Pau Cubarsí no termina de funcionar como se esperaba, y eso obliga a Flick a tomar medidas al respecto, ya que eso resta una alternativa.
La realidad es que, aunque sobre el papel parecía una combinación potente gracias a la combinación de experiencia, físico y juventud, el rendimiento conjunto nunca estuvo a la altyura de las expectativas puestas. En el inicio de temporada se pudo ver con claridad que ambos centrales no lograban complementarse y el equipo perdía equilibrio en todas las fases del juego.
Flick detecta el problema y ya mueve ficha
De este modo, Hansi Flick ha sido clar y pragmático en su análisis. El técnico alemán considera que Cubarsí es una pieza intocable dentro del sistema, tanto por su salida de balón como por su lectura del juego. Eso deja a Araujo en una posición delicada dentro del once del Barça, donde ya hace tiempo que no tiene hueco.

Y es que el problema no es individual, sino de encaje. Araujo es un defensor más físico, más corrector, mientras que Cubarsí asume la construcción desde atrás. La convivencia entre ambos no ha generado solidez alguna, lo que ha llevado al cuerpo técnico a replantear su rol dentro del equipo.
Un cambio de posición para darle un papel útil
La solución que gana fuerza en el club pasa por reubicar a Araujo. La idea pasa por aprovechar su potencia y capacidad defensiva en el lateral derecho, donde podría ofrecer un perfil más conservador y de mayor seguridad en determinados partidos. La realidad es que, con Jules Koundé asentado como titular en esa banda, Araujo pasaría a ser una alternativa desde el banquillo, aportando solidez cuando el contexto lo requiera. No es su posición natural, pero sí una vía para mantener su importancia sin romper el equilibrio del equipo.
Así pues, el Barça se enfrenta a un ajuste táctico que no estaba previsto hace meses. Araujo no saldrá, pero deberá adaptarse a un nuevo rol si quiere seguir siendo relevante. Porque con Cubarsí consolidado en el eje, la convivencia en el centro de la defensa parece, a día de hoy, una vía cerrada.