La eliminación del Real Madrid ante el Albacete en Copa ha dejado muchas hareidas dentro del club y todavía más lecturas. Sin embargo, pero hay una que Álvaro Arbeloa tiene muy clara. El técnico considera que el desastre colectivo no puede ocultar responsabilidades individuales y, en ese análisis, hay un nombre que sobresale, como lo es el de Andriy Lunin. Para Arbeloa, el partido del portero ucraniano confirma algo que ya venía sospechando desde hace tiempo.

En el club asumen que el mal encuentro no fue solo culpa del guardameta, pero Arbeloa cree que con Thibaut Courtois bajo palos el escenario habría sido muy distinto. Tanto por el resultado final del encuentro, como por toda la seguridad que transmite el belga en noches complicadas y que Lunin no puede dar. Justo lo que, a juicio del entrenador, faltó de manera alarmante ante el Albacete.

El tercer gol sentencia a Lunin ante los ojos de Arbeloa

Hay una acción que ha terminado de convencer a Arbeloa de que Lunin no tiene nivel Real Madrid. El tercer gol del Albacete. En esa jugada, el técnico detecta un error impropio de un portero del Real Madrid: mala colocación, falta de atención y una reacción tardía ante un disparo que no era imposible de detener. Lo más preocupante, según su entorno, es que ni siquiera intenta estirarse para llegar a ese balón.

Andriy Lunin

Arbeloa entiende que el equipo estaba realmente mal y que no todo se achaca a Lunin, pero insiste en que un portero de élite debe aparecer precisamente en esos contextos. Y Lunin no lo hizo. Para el entrenador, ese gol refleja falta de instinto competitivo y de lectura del juego en momentos decisivos.

Courtois es intocable y el futuro de Lunin está sentenciado

En Valdebebas no hay debate con Courtois. Es y siempre va a ser el número uno del equipo. El problema para Arbeloa es que Lunin no ha aprovechado las oportunidades para consolidarse como una alternativa fiable. Al contrario, cada partido importante ha reforzado la sensación de que el salto le queda grande. Por eso, el técnico ya ha trasladado al club el mensaje de que Lunin no puede seguir ni un día más en el Real Madrid. Considera que mantenerlo solo alarga un problema y frena la planificación deportiva.

La derrota ante el Albacete puede marcar un antes y un después. Así pues, mientras Courtois sigue siendo el pilar de la portería blanca, Lunin ve cómo su crédito se agota definitivamente en el Bernabéu y que tras caer en Copa, puede haber dicho adiós a la temporada.