La gestión de Álvaro Arbeloa al frente del Real Madrid sigue dejando decisiones difíciles de entender dentro del vestuario. La última ha generado un profundo malestar y tiene a Rodrygo como protagonista. El técnico ha sido tajante con el brasileño y le ha transmitido un mensaje demoledor sobre su rol en el equipo.
Según se comenta internamente, Arbeloa le ha dejado claro que no cuenta con él como jugador titular y que no debe hacerse ilusiones con estar en el once. El mensaje ha sido directo y sin matices, porque su plan no pasa por Rodrygo, y los minutos, si llegan, serán menos importantes. Una situación que ha sorprendido por las formas y por el peso del jugador afectado.
Arbeloa señala a Mastantuono como su apuesta
La razón de esta decisión tiene es Franco Mastantuono. Para Álvaro Arbeloa, el argentino es el titular indiscutible en el Real Madrid. El entrenador considera que su perfil encaja mejor en lo que quiere construir y ha decidido apostar por él de manera firme, incluso a costa de relegar a otros futbolistas. En ese contexto, Rodrygo ha pasado a un segundo plano absoluto. Arbeloa lo ve como un jugador de importancia menor dentro de su proyecto y no contempla modificar el once para darle espacio.
La situación ha generado incomodidad en el vestuario. Varios compañeros no comprenden cómo un jugador con el historial y la jerarquía de Rodrygo puede quedar tan claramente descartado, especialmente en un equipo que necesita soluciones ofensivas constantes.
Rodrygo, desconcertado y sin horizonte claro
Para Rodrygo, el golpe ha sido duro. El brasileño no esperaba encontrarse con un escenario tan cerrado y con un técnico que prácticamente le invita a asumir un rol secudario de forma perenne. La sensación es que, haga lo que haga en los entrenamientos, no cambiará la hoja de ruta marcada por Arbeloa. El jugador siente que se le está empujando a una situación límite. Sin minutos y sin confianza, su futuro en el Real Madrid empieza a llenarse de dudas. No por falta de compromiso, sino por una decisión técnica que parece inamovible.
Así pues, el mensaje de Álvaro Arbeloa ha sido contundente: el Real Madrid que él imagina pasa por Mastantuono, no por Rodrygo. Y mientras esa idea no cambie, al brasileño solo le queda asumir un papel secundario o empezar a mirar su futuro lejos del Bernabéu.
