Carlos Alcaraz continúa avanzando con paso firme en el Open de Australia y ya está en los octavos de final. El murciano ha derrotado al francés Corentin Moutet por 6-2, 6-4 y 6-1 en dos horas y siete minutos, en un duelo que ha tenido un valor especial porque ha representado su partido número cien en torneos del Grand Slam. Las cifras que acompañan esta efeméride impresionan: 87 victorias y solo 13 derrotas en el escenario más exigente del tenis mundial.

Un set tranquilo, un aviso y un golpe de autoridad

El duelo se ha puesto de cara desde el primer momento. Alcaraz ha entrado con decisión, presionando al servicio del rival y desplazándolo de un lado a otro de la pista. Un quiebre inicial ha abierto brecha y ha marcado el tono de un primer set en el que la diferencia de ritmo ha sido evidente. Moutet, jugador talentoso e imprevisible, ha intentado desordenar el partido con dejadas, cambios de altura y recursos poco ortodoxos, pero se ha encontrado con un oponente muy concentrado, rápido de piernas y con capacidad para convertir defensa en ataque en un solo golpe. El segundo set ha concentrado el único tramo realmente incómodo para el líder del ranking. Con 3-0 a favor, el partido parecía encarrilado, pero el francés ha elevado el nivel y ha aprovechado una pequeña bajada para encadenar juegos y situarse 4-3 por delante. Ha sido el momento de tensión, breve pero intenso. Alcaraz no se ha dejado llevar por la precipitación, ha recuperado profundidad en los golpes y ha vuelto a imponer su potencia desde el fondo de pista. Tres juegos consecutivos han cerrado el set y han apagado cualquier esperanza de reacción.

Monólogo final y billete a octavos de final

El tercer parcial ya ha sido un monólogo. El murciano ha mantenido la presión, ha servido con solvencia y ha castigado cada pelota corta de su rival. La superioridad física y la consistencia han acabado de decantar un enfrentamiento que, más allá del espectáculo puntual de los recursos de Moutet, ha tenido un dominador claro. Alcaraz ha sumado así su decimocuarta victoria ante un zurdo en un Grand Slam y la quinta en Melbourne contra jugadores de este perfil. Con este triunfo, el de El Palmar se ha clasificado por tercera vez a los octavos de final del Open de Australia y ya acumula quince presencias en esta ronda en los Grand Slams. En la capital de Victoria, su mejor resultado hasta ahora han sido los cuartos de final, donde en las dos últimas ediciones se ha encontrado con Alexander Zverev y Novak Djokovic.

El próximo obstáculo será el estadounidense Tommy Paul, que ha avanzado tras la retirada de Alejandro Davidovich por problemas físicos. Sin duelo español, Alcaraz afrontará el reto con buenos precedentes y con un objetivo mayúsculo en mente: conquistar el único grande que falta en su palmarés y continuar persiguiendo registros de precocidad que lo proyecten hacia territorios reservados a las leyendas. En Melbourne, su techo todavía está por escribir.