El inicio de temporada en la Fórmula 1 rara vez escapa a la polémica, y en Aston Martin Aramco las primeras sensaciones tras los test de Bahréin han activado las primeras alarmas. En el centro del foco aparece Fernando Alonso, cuya competitividad extrema y exigencia permanente forman parte inseparable de su identidad como piloto. Sin embargo, cuando las expectativas técnicas no se alinean con las sensaciones en pista, el clima dentro de un equipo puede volverse especialmente sensible con el asturiano presente.
Las jornadas de Bahréin no habrían dejado el escenario ideal que la estructura británica esperaba. Y es que tras no llegar al punto que todos deseaban, dentro del equipo nde Silverstone hay una sensación de cierto miedo. Alonso ya es conocido por no callarse anda cuando las cosas no van bien, como pasó en su etapa en McLaren Honda donde atacó al motorista nipón en mil y una ocasiones.
Gestión emocional en un proyecto que necesita estabilidad
En este contexto emergen dos figuras capitales dentro de Aston Martin como Adrian Newey y Lawrence Stroll. Ambos representan los pilares técnico y estructural del ambicioso plan de crecimiento del equipo. La gestión de un proyecto que aspira a consolidarse en la élite exige no solo evolución mecánica, sino también estabilidad en el ecosistema humano que rodea al coche.

La petición de un cambio de actitud llega de parte de ambos con la idea de hacer que Honda, que ya mostró ciertas reticencias a la hora de cruzar nuevos caminos con Alonso, ponga pegas a su aceurdo para motorizar al equipo. De este modo, en el equipo inglés han tenido que pedir a Fernando Alonso que no sea igual que en su momento en McLaren.
Honda y la importancia del clima interno
La integración técnica con la marca japonesa convierte cualquier dinámica interna en un elemento observado con lupa. En la Fórmula 1 moderna, cualquier palabra fuera de tono pueder provocar un terremoto total y más si viene de Fernando Alonso. Desde esta perspectiva, fomentar un discurso constructivo y orientado al largo plazo es una prioridad.
Así pues, después del mal desempeño del motor Honda en los tests de Bahrein, desde Aston Martin le han pedido paciencia y contención en las palabras de un Fernando Alonso que sabe que no puede hacer los mismo que hizo en su momento, con McLaren, donde cada vez que podía se quejaba de las malas prestaciones de su motor.