La nueva era técnica de la Fórmula 1 empieza a generar las primeras tensiones internas incluso antes de su puesta de largo en el GP de Australia. La combinación entre chasis y unidad de potencia vuelve a situarse como eje crítico en la preparación de los nuevos coches, y en Aston Martin la atención gira inevitablemente en torno al proyecto conjunto con Honda. La transición reglamentaria prometía alterar jerarquías, pero también expone debilidades en fases tempranas de desarrollo.

Ante esta dura realidad, la figura de Adrian Newey adquiere un peso extraordinario. El ingeniero británico, considerado uno de los mayores referentes en diseño aerodinámico de la historia reciente, representaba la gran apuesta del equipo para alzarse hasta lo má alto. Su presencia implica una evaluación técnica extremadamente rigurosa de cada componente del monoplaza, especialmente en una temporada donde la integración entre motor y arquitectura del coche será determinante.

Un problema técnico que enciende alertas

Las informaciones que circulan en el entorno del paddock apuntan a un foco de preocupación muy importante sobre la capacidad de recarga energética de la unidad de potencia de Honda. Según habría apuntado Adrian Newey, el sistema no estaría alcanzando el umbral mínimo de 250 kW, un parámetro clave dentro del nuevo marco de funcionamiento híbrido. La deficiencia se concentraría en la recuperación y entrega de energía eléctrica, un elemento que marca el rendimiento final del monoplaza.

Fernando Alonso Aston Martin EFE
Fernando Alonso Aston Martin EFE

Esta limitación es un factor crítico a la hora de definir si Fernando Alonso va a ser capaz de luchar por cosas importante o si, de lo contrario, va a pasar un año más en el ifierno de la mano de un coche que no es capaz de competir con nadie, más que con los Haas y los Williams.

Impacto directo en la planificación de Aston Martin

Para Aston Martin, la situación introduce una situación más que sensible. El equipo ha construido su plan de crecimiento alrededor de la llegada de Newey y de la alianza con Honda, proyectando 2026 como un año en el que había que competir de una vez por todas. Sin embargo, e problema con la unidad de potencia frustra, en gran medida, las expectativas de los de Silverstone.

Por ahora, Fernando Alonso sabe que con lo que hay, no le da para competir por nada, tanto el asturiano como Newey saben que poco pueden hacer mientras Honda no sea capaz de subsanar los problemas que está dando su motor en el uso de la energía eléctrica.