Un grupo de tres cervatillos, integrado por un macho joven y dos hembras adultas, se ha dejado ver este martes por la mañana por los alrededores del A-2 al término de la Granyanella, entre Tàrrega y Cervera.
Según los Agentes Rurales, en los últimos años se ha podido constatar una proliferación de la comunidad de esta especie de mamífero en diferentes puntos de la llanura de Lleida, más allá de su hábitat más común a la demarcación de Lleida que es el Pirineo o las zonas más boscosas.
El aumento de la población de cervatillos en la llanura ha comportado incluso que se lleguen a cazar. Los corzos paseaban por una finca de cereal segado hasta que se han adentrado en una zona de matorrales próxima al área de servicio de Fonolleres.