El año pasado, entre 1.200.000 y 1.500.000 personas pasaron por el centro de Barcelona durante el día de Sant Jordi. Pese a la incorporación de nuevos espacios para los puestos de libros, las aglomeraciones se repitieron, especialmente en el Passeig de Gràcia y en la Rambla Catalunya, donde se concentran dos tercios de las paradas de libros de la ciudad. Para evitar esta situación, el Gremio de Libreros, con el acuerdo del Ayuntamiento, ha decidido que había que ampliar el espacio disponible, y este año se han abierto dos tramos de calle más: la Diagonal entre Rambla Catalunya y Balmes, y el tramo adyacente a la Rambla Catalunya de Consell de Cent. No se ampliará el número de puestos, sino que se esponjarán las paradas, para mejorar la accesibilidad de la gente y también para garantizar la seguridad de los visitantes. Al mismo tiempo, se potenciarán las actividades de Sant Jordi en los barrios; en la parte inferior de Passeig Sant Joan estará reservado a los puestos de literatura juvenil, infantil y cómic. Esta decisión ha sido anunciada hoy por M. Carme Ferrer, presidenta del Gremio de Libreros, y Patrici Tixis, presidente de la Cámara del Libro de Catalunya, que han agradecido los esfuerzos de las autoridades municipales por resolver el problema.
Buenas perspectivas
Patrici Tixis ha afirmado que cree que este año, como mínimo, se igualarán las ventas del Sant Jordi del año pasado, en el que después de dos años de incrementos consecutivos, se llegó a una facturación de 21,8 millones de euros, con más de un millón y medio de libros vendidos. Aunque la venta de libros (y el conjunto del consumo cultural, como la asistencia a espectáculos) sufrió una recesión en el último trimestre de 2017, hay indicios de recuperación, que se pueden ver favorecidos por el hecho de que Sant Jordi sea un día laborable. Además, al caer en lunes, muchos libreros han decidido mantener abiertas sus tiendas abiertas el domingo 22 (aunque no podrán hacer el descuento del 10% correspondiente al Día del Libro). Se prevé que un buen Sant Jordi favorezca la lenta recuperación de la venta de libros que se ha detectado en los últimos años, tras la gran crisis, que provocó un descenso espectacular.
Tendencias
Los profesionales del libro han detectado en los últimos meses un aumento del número de ventas de libros de política catalana. Pero no creen que figuren entre los más vendidos, porque su venta es muy estable. En cambio sí que destacan el aumento de ventas de la novela negra, ya que se ha incrementado también el número de volúmenes publicados y por Sant Jordi sin duda tendrá mucho protagonista. También se está viviendo un boom de los libros sobre feminismo, que afecta tanto a las novelas, como al ensayo y al cómic. Se prevé que aumenten las ventas este año. Para los libreros cuáles serán los libros más vendidos les resulta más bien intrascendente: "el conjunto de todos los libros de las listas representa menos del 5% del total de las ventas", asegura Ferrer.
Sant Jordi en el mundo
El Gremio de Libreros ha decidido establecer una colaboración con la Agencia Catalana del Turismo de la Generalitat para promover Sant Jordi como elemento turístico (aprovechando que este año es el Año del Turismo Cultural). La Agencia ha invitado a Barcelona a 20 prestigiosos periodistas, de 10 países europeos y norteamericanos, con el fin de mostrarles la fiesta y su potencial cultural, social y económico. Por otra parte, la Agencia intenta promover las iniciativas que se producen, fuera de Catalunya, en relación con el Sant Jordi, y lo hace mediante la página web Books and rosas. Afirman que ya han detectado acciones relativas al Sant Jordi en 50 países y destacan las iniciativas vividas en ciudades como Frankfurt, Palermo, Tokio... El Gremio de Libreros y la Agencia Catalana de Turismo promueven, también un concurso internacional de escaparates de librerías. Y continúan las gestiones por conseguir que la UNESCO declare la fiesta de Sant Jordi como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Tu libro
Ferrer ha asegurado que Sant Jordi es una "auténtica fiesta de país", porque los libros y la gente salen a la calle, no sólo en Barcelona, sino en todo el territorio, incluso a pueblos pequeños. Ferrer ha querido reivindicar el papel de los libreros y las librerías en este día, y ha animado a todo el mundo a salir a la calle: "Hay un libro para cada uno de nosotros esperándonos". Y anima a la gente a hojear y buscar entre las novedades, pero también entre el fondo editorial: "Hay muchos libros que no se tienen que dejar morir", ha afirmado la librera.
