Son las dos del mediodía de un día de mediados de abril. Rita Payés ha acabado su clase en el ESMUC (Escuela Superior de Música de Catalunya). Está estudiando interpretación de trombón jazz. Después de cuatro años, sólo le faltan dos meses para graduarse. Tiene unas ganas locas por acabar. También tiene unas ganas locas por publicar Como la piel (Autoeditado, 2021). Es su primer disco en solitario, aunque a ella esta etiqueta no le acaba de hacer el peso. Dice que una grabación es un proceso colectivo y que como tal, los álbumes no pueden ser nunca en solitario.

Talento extremo

Rita tiene 21 años, vaya, es extremadamente joven. También es extremadamente talentosa. Y es protagonista de una carrera que para sus 21 años ya empieza a ser extremadamente larga. También es extremadamente y tímidamente simpática. Hace frío para ser un mediodía soleado de abril. Ella se tapa con una gran bufanda. Calza zapatillas deportivas del mismo modelo pero de diferente color. "Una amiga tiene las mismas que yo pero de diferente color. Nos hemos cambiado una cada una".

Hija de músicos, Rita Payés es otro talento emergido de la Sant Andreu Jazz Band, pedrera de que han surgido algunos de los más prometedores jóvenes músicos de nuestra escena jazzística: Andrea Motis, Èlia Bastida, Eva Fernández, Irene Reig, Magalí Datzira... Con su mentor, Joan Chamorro, también debutaría con el mundo fonográfico, discografía que viviría su primer momento realmente importante cuando la trombonista publicó Imagina (Autoeditado, 2019), trabajo que decidió firmar a medias a su madre, la guitarrista clásica Elisabeth Roma. Payés describe a su madre como una figura vital en su universo creativo. De ella dice que es una persona fascinante que es capaz de convertir en canciones una sencilla nota de voz de WhatsApp.

 

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La trombonista Rita Payés publica este viernes Como la piel, disco en que ha vuelto a contar con a colaboración de su madre, la guitarrista clásica Elisabeth Roma.

Mucho más que jazz

Si es discutible que Como la piel sea su primer disco en solitario, es del todo incuestionable que es el primer álbum modelado con temas propios. Confiesa que eso la tiene aterrizada y muerta de vergüenza. Insiste en el respeto que le crea elevar a público unas canciones que ha hecho en la máxima intimidad de su casa. Un trabajo, en su gran mayoría, hilado durante los meses de confinamiento, pero que también esconde canciones escritas ahora hace más de dos años. Es el caso de "Nunca vaso en comprender", el primer single del álbum. Admite que también hay que las compuso justo|nada más antes de entrar en el estudio.

Como la piel es un disco de jazz, pero sobre todo es un disco de mucho más que jazz. Un trabajo de declinación cálida y soleada por sus notas de bossa nova y bolero y sedosas filigranas de clásica y pop no muy lejos de la personalidad de otras grandes damas de nuestra canción como Sílvia Pérez Cruz y Judit Neddermann. Una colección de 11 canciones grabadas en los estudios de David Casamitjana, el prestigioso técnico de sonido de la Sant Andreu Jazz Band y producidos por Juan Berbín, aclamado músico venezolano reconocido con un Latin Grammy. La guinda del pastel la pone la masterización de Carlos Freitas, colaborador habitual de, entre otros, Toquinho, Caetano Veloso, Omara Portuondo o Gilberto Gil.

Si Como la piel verá la luz este viernes 16 de abril, Rita Payés lo presentará en directo cinco días después, el 21 de abril en la sala Barts, dentro de la programación del Voll-Damm Barcelona Jazz Festival. En tiempo de pandemia, es justamente tocar en directo lo que más echa de menos. No sólo eso, sino tocar tranquila, con la gente sin mascarilla y sin sufrir por si hay confinamiento comarcal o no.

Atrapado Rita Payés


Cuando le pregunto por lo que escucha la Rita Payés amante de la música, habla de sonidos y estilos muy próximos a su propuesta: jazz, música brasileña, ritmos sudamericanos, un poco de clásica, un poco de pop. Nada de trap. De hecho no conocía en C. Tangana hasta que el madrileño, una de las máximas celebridades del momento, admitió a través de sus redes sociales que la música de Rita Payés fue una de sus principales influencias en la composición de su tema "Comerte entera", pieza de aires brasileños en la que Tangana ha contado con la colaboración de toda una leyenda como Toquinho.

Rita Payés todavía no ha conocido a Tangana. Tenían un encuentro pendiente, pero finalmente no pasó. "Soy trombonista de jazz. Vengo de un mundo, supuestamente, muy lejano al suyo. Que un personaje como él se interese por mí todavía me resulta sorprendente". Faltan cinco minutos para las tres, hora en la que Rita Payés vuelve a tener clase. Tiene hambre. Va a buscar un bocadillo. Llegará tarde. "No pasa nada si llego tarde". Ríe y marcha.

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