A las 17:34 h del 17 de agosto de 2017, la Rambla de Barcelona se convirtió en el escenario de una de las tardes más trágicas de la historia reciente de Catalunya. Ahora, Cronos recupera aquellas 124 horas de caos, miedo y desconcierto desde la mirada de quienes tuvieron que afrontarlas en primera persona. La película cuenta con un reparto coral encabezado por Enric Auquer, Mónica López y Diana Gómez. Completan el reparto Pablo Derqui, Xavi Sáez, Joan Pedrola, Mima Riera, David Vert, José Pérez Ocaña e Israel Elejalde, entre otros.
Aunque la trama principal se centra en el operativo policial, la película también recoge las vivencias de algunas víctimas, testigos e, incluso, de los terroristas y sus familiares. Fernando González Molina, el director del film y conocido por piezas cinematográficas como Trilogía del Baztán o Palmeras en la nieve, explica que centrarlo en la actuación policial permitía hacer "un thriller dramático interesante que de alguna manera apelara al espectador, porque, a pesar de ser policías, son personas normales que se enfrentan al caos, al miedo y a una situación de desconcierto. Darle más peso a la visión de los terroristas no era posible porque nos falta muchísima información sobre este viaje para poder relatarlo y sentirme seguro. Y hacerlo sobre las víctimas no era necesario porque ya era bastante horrible lo que les pasó". La voluntad del director en todo momento, a pesar de ser consciente de que apelará emocionalmente a los espectadores, ha sido crear un relato honesto de todo lo que pasó y huir de la morbosidad.

Ser fiel a la realidad
Uno de los puntos de mira de esta pieza cinematográfica es acercar la realidad de aquel 17 de agosto a la pantalla a través de unos actores que no lo vivieron en primera persona. Con la intención perfectamente buscada por parte del director y de todo el equipo, Cronos ha resultado ser una reproducción esmerada de lo que ocurrió aquel día caluroso de agosto. Si una película normal ya requiere mucho tiempo de documentación e investigación, esta suponía un reto mayúsculo en este aspecto. Por este motivo, antes de poder iniciar el rodaje, los periodistas de investigación Nacho Carretero y Arturo Lezcano desarrollaron dos años de investigación y búsqueda rigurosa. "Una vez teníamos el guion y la estructura de la película para mí fue muy importante entrevistarme y conocer a las personas reales detrás de los personajes cómo lo habían vivido y cómo se habían sentido. Y no solo las cosas importantes, sino también tonterías como saber cuándo la gente gritaba o si pudieron dormir. Necesitaba saberlo todo para poder colocarlo en la película", explica González.

Quienes también tenían un reto mayúsculo eran los actores. Los tres actores protagonistas, Mònica López, Diana Gómez y Enric Auquer coinciden en que no pudieron decir que no a una propuesta como esta. López, con una extensa experiencia interpretando papeles de cuerpos policiales, confiesa: "cuando me dijeron que el personaje era una policía, pensé: 'otra no, por favor', pero cuando leí el guion vi que era un personaje con una carga emocional muy importante. Y era lo que más me interesaba, esta parte más personal y como ciudadana". El director explica que "los personajes de Enric y Diana están absolutamente basados en las personas reales, en Jordi Rodón, el inspector de los Mossos d'Esquadra encargado del dispositivo de urgencia en el atentado, y Patrícia Plaja, la jefa de comunicación de los Mossos d'Esquadra".
Enric Auquer encarna a uno de los policías encargados de la operación Cronos y confiesa que al inicio le asustaba cómo encarar el personaje: "Estaba en casa y no sabía ni cómo empezar. Me miraba y me veía más como un niño de doce años que a este personaje con poder. Me costó mucho dar órdenes y sentir que mi voz es importante. Para conseguirlo conocí a Jordi Rodón y me explicó cómo se sentía legitimado. Me ayudó mucho y me di cuenta de que la legitimación sale de saber hacer su trabajo". Diana Gómez explica que siempre que tiene un proyecto basado en un caso real no hay otra opción que informarse bien para conseguir seguridad en uno mismo. "Yo incluso tenía un PDF con todos los tuits que sacaron aquel día y estuve mirando también los directos de TV3 con Toni Cruanyes para ir viendo exactamente cómo se explicaba en los informativos y cómo después la policía lo iba desmintiendo o verificando", explica Gómez.

La Rambla de Barcelona, convertida en un plató de televisión
Cronos se rodó durante ocho semanas en diferentes localidades de Catalunya, entre ellas el mismo lugar de los hechos: la Rambla de Barcelona. "Cuando empezamos el proyecto se valoró la posibilidad de construir un trocito de la Rambla en otro lugar, pero me parecía que era desvirtuar el relato y si queríamos hacer una película profundamente real no podíamos ir a rodarlo a otro lugar", explica González. Gracias a un equipo de producción gigante, la Rambla de Barcelona se convirtió en un set de rodaje durante dieciséis días, con horarios intempestivos, cortes en las carreteras y grandes infraestructuras de montaje. Y también con el apoyo de las principales instituciones implicadas en el operativo de 2017: Mossos d'Esquadra, Guardia Urbana, Bomberos de Barcelona, SEM y muchos más. Todo ello para conseguir una reproducción exacta de lo que ocurrió aquella tarde. El director explica que se estudiaron imágenes reales publicadas en los diarios y vídeos e informes policiales sobre el lugar de los hechos para que todo pudiera salir bien representado en pantalla.

Y si no, que se lo expliquen a Auquer. En la película su personaje aparece en la rambla en un momento determinante. El actor explica que tuvieron que repetir la secuencia porque la primera vez que lo vio no supo reaccionar. "Fue fortísimo. Yo estaba allí vestido de policía bajando por la Rambla, intentando hacer el personaje, viendo cuerpos en el suelo, los quioscos destrozados, la furgoneta al final y un silencio sepulcral por la noche en la Rambla. Seguramente soy la única persona de toda España a la que le han recreado esta situación y la ha vivido en primera persona. No pude actuar en ese primer momento. Era Enric, no era el personaje", explica Auquer.
Un legado para no caer en el olvido
Cronos pretende ser un homenaje a lo que sucedió y un recordatorio para la sociedad para que no caiga en el olvido. González recuerda que "es un hecho que todo el mundo recuerda, pero que también se borró muy rápido". Quizás la película ayude a sacarlo a la palestra, volver a abrir el debate e, incluso, que ayude a cerrar mejor las heridas".
Aquer espera que la gente disfrute, haga memoria y reflexione viendo la película: "Creo que, más allá de hacer memoria, de recordar a las víctimas y agradecer profundamente a la gente de servicio público que actuó aquel día, la película tiene una voluntad de hacer una reflexión sobre qué pasa después de esto. Qué sociedad y qué país nos queda, qué decisiones tomamos colectivamente, dónde nos encontramos en la reconciliación, en el perdón, con las comunidades que vivimos aquí, con todas las personas, y también qué tipo de país queremos construir cada uno de nosotros y qué aportamos en esto. Creo que sería bonito extraer acuerdos, puntos de encuentro y luchar un poco contra los discursos de odio y de deshumanización de personas. Que el odio no tenga la última palabra de aquello que pasó".