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El Ayuntamiento de Mont-roig del Camp ha admitido este martes en un comunicado que los Ninots Mironians, en el centro de una polémica los últimos días por informaciones destapadas por ElNacional.cat, fueron retirados en 2011, "y posteriormente destruidos", para facilitar las negociaciones con la familia del pintor para establecer en el pueblo la Fundació Mas Miró, presidida ahora por el alcalde socialista, Fran Morancho. Los herederos de Miró han hecho un comunicado en paralelo defendiendo la legalidad de la destrucción de los muñecos y expresando apoyo a sus ejecutores. El consistorio justifica, en un comunicado, la destrucción posterior de las figuras. El texto del ayuntamiento confirma la mayoría de los detalles que ElNacional.cat ha ido publicando los últimos días: la documentación que prueba que el actual alcalde del PSC pactó con los herederos de Joan Miró la destrucción de los muñecos, creados en 1993 para el Año Miró, sin que aparentemente la orden de una entidad privada fuera evaluada antes en un expediente. El pasado jueves día 6, el Ayuntamiento se había negado a responder las consultas sobre el paradero de los muñecos planteadas por este medio, que en paralelo ha tramitado una petición de acceso a la información pública. La construcción de los muñecos fue una idea de representantes del mundo cultural mont-rogenc que lo propusieron en 1993 a Joan Baixas, director de teatro y titiritero, quien en 1978 estrenó la obra Mori el Merma, una obra colectiva en la que participó Miró. Para esta obra se crearon unos muñecos inspirados en los diseños de la serie L'enfance d'Ubú, del artista.

Fran Morancho y la petición de la Successió Miró de 2011

En el comunicado de este martes, el consistorio admite que Successió Miró —la entidad que vigila los derechos de autor— reclamó en 2011 la retirada y destrucción de los muñecos. En aquel momento, el Ayuntamiento "empezaba a tantear la posibilidad de crear una institución sólida en el pueblo dedicada a la figura de Joan Miró, y por este motivo la petición de eliminar los muñecos no podía ser desoída". El texto continúa: "Para la familia Miró, había un claro conflicto de originalidad entre estas piezas y aquellas creadas con Joan Baixas en vida del artista, piezas que se conservan en la Fundació Miró de Barcelona, en el Museu Es Baluard de Mallorca y en alguna colección particular". Dado que los herederos de Miró exigieron la retirada y destrucción, amenazando con acciones legales, el equipo de gobierno ejecutó la orden —al menos en un primer momento la retirada— sin cuestionar su legitimidad. No consta que se ordenara un expediente informativo o que se valorara si la petición de los herederos chocaba con la legislación de protección del patrimonio cultural.

La reacción de Successió Miró

Por su parte, Successió Miró ha enviado también un comunicado en el que, citando las informaciones aparecidas en ElNacional.cat, transmite "su apoyo a las personas que en 2011 cumplieron con las demandas de los legítimos propietarios de los derechos de autor de la obra de Joan Miró". En la misma línea que el Ayuntamiento, la entidad privada reitera que su petición "no podía ser desoída" por las negociaciones que mantenían por el establecimiento de la Fundació Mas Miró. "Aunque el debate teórico sobre los derechos de autor y las decisiones ligadas a estos es lícito y necesario en una comunidad democrática y crítica, los hechos demuestran que el Ayuntamiento de Mont-roig actuó en cumplimiento de la ley haciendo lo que le pedían los legítimos herederos del artista", opina Successió Miró.

No precisa la fecha de la destrucción

El comunicado no aclara en qué momento los muñecos fueron destruidos ni cómo. De hecho, según fuentes consultadas por este medio, las figuras no habrían sido inmediatamente destruidas y habrían ido a parar a la deixalleria municipal en unos terrenos que en 2024 el consistorio vendió a la empresa surcoreana Lotte, que proyecta construir una fábrica de componentes para baterías. Este proyecto, que cuenta con el apoyo del Govern, ha generado un fuerte movimiento de oposición vecinal. Precisamente, es en el marco de esta polémica que activistas habrían descubierto que los muñecos, que reposaban en la deixalleria, habrían sido finalmente destrozados cuando el ayuntamiento tuvo que vaciar los terrenos para traspasarlos a los nuevos propietarios. Recientemente, una entidad ecologista, L'Escurçó, había amenazado al consistorio con denunciar al ayuntamiento en caso de que las figuras no aparecieran. 

Comunicado del Ayuntamiento de Mont-roig del Camp.

Polémica política

Las denuncias de destrucción de los muñecos han generado también una polémica política, tanto ERC como Junts han reclamado al consistorio que exhiba los muñecos y aclarezca los hechos. Por parte de Junts, además, se ha pedido que la Dirección General del Patrimonio Cultural abra un expediente a Morancho. Se teme que la actuación del alcalde haya vulnerado la ley de protección del patrimonio, ejecutando la orden de una entidad privada para eliminar unos bienes creados en 1993 con dinero público. Los impulsores de los Ninots aseguran que costaron 1,5 millones de pesetas (9.000 euros) y que entonces contaban con el apoyo de la familia, de la hija del pintor, Maria Dolors Miró, y su viuda, Pilar Juncosa. Las creaciones figuraban en la memoria oficial del Any Miró que editó la Generalitat de Catalunya. La polémica ha provocado también comentarios del crítico de arte Vicenç Altaió, comisario del Any Miró, que en declaraciones a ElNacional.cat dijo el domingo: "Los Ninots Mironians no son obra de Miró, sino hechos por gente mironiana y mont-rogenca para que bailen en la fiesta popular y Miró sea recordado en Mont-roig como un artista del ultralocal y universal". El crítico de arte añadía que Miró unió "el arte de vanguardia con la cultura popular, donde se encuentra la energía de lo anónimo y la raíz" y, parafraseando al artista, destacó: "Ya pueden destruir que como dijo Miró 'el arte puede ser destruido, lo que cuenta son las semillas que esparce en la tierra'".

Un exalcalde acusa a Morancho de mentir

El exalcalde de ERC de Mont-roig del Camp, Miquel Anguera, ha acusado a Morancho de mentir porque, según denuncia, las negociaciones para la apertura de la Fundación Mas Miró las cerró otro alcalde de ERC, Ferran Pellicer, que ocupó la alcaldía entre 2011 y 2015. Morancho había sido alcalde entre 2007 y 2011, y lo fue de nuevo a partir de 2015. En declaraciones a ElNacional.cat este martes, Anguera ha asegurado que la versión dada por el ayuntamiento no cuadra con la secuencia de hechos porque la fundación se estableció en 2013 y en ese momento había otro alcalde de ERC.