El guitarrista José Antonio Carmona, conocido artísticamente como Pepe Habichuela (Granada, 1944), ha muerto este martes a los 82 años en Madrid, después de dos años alejado de los escenarios a causa de una enfermedad. La noticia la ha avanzado El País y ha sido confirmada por diversas personalidades en las redes sociales, entre ellas el presidente del Govern, Pedro Sánchez; el cantaor Arcángel, y el Ayuntamiento de Granada. Habichuela había actuado en numerosas ocasiones en Barcelona, una de las más recientes en 2022 con motivo de la fiesta mayor de La Mercè.
Se apaga la guitarra de Pepe Habichuela, pero su música seguirá sonando allí donde el flamenco siga contando quiénes somos.
— Pedro Sánchez (@sanchezcastejon) August 4, 2026
Gracias por una vida entregada al arte y por engrandecer nuestro patrimonio cultural.
Un abrazo a su familia y a sus seres queridos.…
Nos ha dejado el maestro Pepe Habichuela; un artista enorme y único que dedicó su vida a hacer feliz al público a través de su guitarra y que llevó el nombre de nuestra ciudad por todo el mundo.
— Ayuntamiento de Granada (@aytogr) August 4, 2026
Nuestras condolencias y todo el cariño de Granada a su familia y amigos. D.E.P. pic.twitter.com/Nm1wbFqXGC
Referente indiscutible
Referente indiscutible de la guitarra flamenca, Habichuela recibió en 2018 la Medalla al Mérito en las Bellas Artes. El pasado febrero, el Govern le concedió la Gran Cruz de la Orden Civil de Alfonso X el Sabio, destacándolo como "una de las figuras más influyentes de la guitarra flamenca contemporánea". Integrante de una destacada estirpe gitana de músicos granadinos, su trayectoria está estrechamente vinculada a la historia del flamenco. Nieto, hijo, hermano, padre y tío de flamencos, su aportación ha sido clave en la evolución del género desde la segunda mitad del siglo XX hasta hoy.
Su estilo, profundamente arraigado en la tradición, se caracterizó también por una notable capacidad de innovación. Habichuela supo incorporar nuevos lenguajes musicales sin renunciar a la esencia más ortodoxa del flamenco, contribuyendo así a su renovación y proyección internacional. A lo largo de su carrera, apostó por rodearse de nuevos talentos y figuras emergentes, y tuvo un papel destacado en la proyección de nuevas generaciones de artistas, como Marina Heredia, Estrella Morente o Rocío Márquez.
Más allá de su dimensión artística, también desarrolló una labor relevante en la defensa y dignificación de la cultura gitana. Este compromiso fue reconocido con el Premio de Cultura Gitana a la Música, otorgado por la Fundación Instituto de Cultura Gitana.