Ha fallecido Jorge Martínez, líder de Ilegales e icono del punk-rock español, a los 70 años. Llevaba unas pocas semanas ingresado en el Hospital Central de Asturias, en Oviedo, por un cáncer que en septiembre le obligó a cancelar todos sus conciertos. Fue el 19 de septiembre cuando la banda anunció la cancelación de todos los conciertos previstos por un tiempo indefinido, por los problemas de salud de su vocalista y guitarrista. Martínez debía someterse a un tratamiento contra la enfermedad, lo que obligaba a parar por completo la actividad en directo. En los últimos meses, Ilegales ya había tenido que cancelar varias actuaciones por esta misma situación. La decisión "tan difícil como inevitable" respondía exclusivamente a la necesidad de que Martínez concentrara todas las energías en recuperarse.

Más conocido como Jorge Ilegal o Jorjón, el autor de Soy un Macarra o Tiempos Salvajesllevaba más de 40 años al frente de una de las bandas legendarias del rock español, y era uno de los pocos de su generación que seguía en activo. "El aliciente de seguir con un grupo después de 40 años consiste en arriesgar a pesar de haber dado con una fórmula que funciona" y tratar de "no sacar siempre el mismo disco", señalaba el líder de la banda tras anunciar en febrero el lanzamiento de su último disco y decimotercer trabajo, Joven y arrogante. Desde la distribuidora Ataque han señalado que "no por inesperado o previsible ha sido menos duro", y que "era un tipo de gran fortaleza que quería vivir".

Una de las bandas más salvajes

Ilegales es considerada una de las bandas más salvajes de la música española y ahora se ha despedido de su líder, que en los años 80 proclamó que "Europa ha muerto" o "Heil, Hitler" para avisar contra los fascismos supervivientes. Nacido en Avilés en 1955, comenzó en orquestas de música popular, en locales, bailes y algunas fiestas patronales. En 1976 consiguió el carné de músico profesional que expedía el Sindicato Nacional del Espectáculo durante el franquismo, y a los 21 abandonó la carrera de Derecho que había comenzado en la Universidad de Oviedo para dedicarse a la música. Comenzó primero con el trío Madison, que funcionaba desde 1977 con Martínez y su hermano Juan Carlos al frente. Eran rockeros, mods y punks, con un punto salvaje que sobresalía por una guitarra lacerante y un bajo temerario, un dominio del tempo y un sonido nítido que permitía entender las letras.

Cometió hurtos contra la Iglesia para financiar la fundación de Ilegales en 1982, con la publicación de un álbum homónimo. Entre 2011 y 2014 vivieron un paréntesis, en el que Martínez montó un proyecto llamado Jorge Ilegal y los Magníficos, pero eso no les impidió publicar trece discos de estudio, tres discos en directo, dos recopilatorios, una caja con la antología discográfica de la banda y el documental Mi vida entre las hormigas, en el que se hablaba del grupo como el "más salvaje". "Lo somos, sin duda. Ilegales es un grupo de rock y todo lo que se considera como tal ahora son en realidades travestis del rock", insistía el músico.

Consideraba intrínseca al género la ecuación "sexo, drogas y rock and roll", y sumaba la variable de la violencia, sobre todo verbal y de pensamiento. Todo, por la época en la que nacieron, después de la dictadura. De aquí sale la célebre "Heil, Hitler", que estrenó con una gorra nazi ante 15.000 personas que estuvieron a punto de hacerle daño.

Unos años más tarde, explicó que lo hacía "no solo para molestar a quienes sacralizaron una izquierda que nos liberaría de todo mal", sino para alertar de la presencia "de una extrema derecha que ha sobrevivido a pesar de todo". Y el tiempo le ha dado la razón, parece. "La arrogancia debe ser imperturbable en cualquier rockero que se precie", insistía más de 40 años después, cuando publicó su último trabajo, feliz de haber salido de una adicción a la heroína y enganchado solo al vino, a la música y al lenguaje.