El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique, uno de los últimos grandes nombres del boom de la literatura latinoamericana, ha muerto este martes a 87 años, según han confirmado a través de sendas publicaciones en las redes sociales la Casa de la Literatura Peruana y la Cátedra Vargas Llosa. El autor nació en el año 1939 en el seno de una notable familia de banqueros de Lima, hijo y nieto de banqueros, y tataranieto de luchadores por la independencia de la república sudamericana. Su experiencia creciente entre la alta sociedad de la capital le permitió escribir Un mundo para Julius, su primera y más célebre novela. En el año 1964 se instala en Europa, primero en París y más adelante, después de una estancia en Estados Unidos, en Madrid, donde estudiaría y construiría su carrera literaria. 

Es en Barcelona donde comienza su carrera literaria, gracias a la figura de Mario Vargas Llosa, que lo apadrina desde el inicio, y le recomienda presentar su primer manuscrito a Carlos Barral, el editor de la editorial barcelonesa Seix Barral, para que su carrera pudiera despuntar. En el año 1970, Bryce Echenique publica Un mundo para Julius, su primera novela y que, para muchos, aún es la más conocida. Con una mirada crítica y mordaz hacia la alta sociedad de Lima, el autor retrata en la novela las características de la aristocracia limeña de la época, donde destaca la hipocresía, la elegancia, el racismo y la desigualdad social. Igual que muchas otras novelas suyas, la primera también incluye elementos autobiográficos. Bryce, por ejemplo, nació y creció en la misma mansión que el protagonista de la novela, y fue a la misma escuela que el Julius de su obra. La publicación de la novela coincide con la llegada al poder dos años antes de Juan Velasco Alvarado y la nacionalización, en 1970, del Banco Internacional del Perú, del cual había sido gerente su padre y presidente su abuelo, lo que provocó la caída de la familia.

El último del boom

Después del primer éxito, Echenique se marcha a Estados Unidos a finales de los 70 con una beca de la Fundación Guggenheim. Más adelante, ya en los 80, llega a Madrid, donde se establecería hasta principios del siglo XX, cuando regresa a Perú. Durante todos estos años regresaba periódicamente a su país natal, pero la inestabilidad política provoca también periodos de largos regresos a Europa. De los viajes entre Estados Unidos, España y Perú surgen diversas novelas como La vida exagerada de Martín Romaña (1981) o El hombre que hablaba de Octavia de Cádiz (1985), en las cuales retrata la vida de los latinoamericanos fuera de sus países. Aunque fue coetáneo de los grandes escritores del llamado boom, comenzó a publicar en los 70, ya empezado el fenómeno, por lo que se le reconoce como un autor tardío del mismo o del post-boom. En 2019, a los 80 años, anunció su retirada de la literatura tras publicar Permiso para retirarme. Antimemorias 3. Recibió, entre otros muchos premios, el Premio Planeta en 2002 por El huerto de mi amada, el Premio Nacional de Narrativa en España en 1998 por Reo de Nocturnidad o el Premio Nacional de Literatura de Perú de 1972 por Un mundo para Julius.

El escándalo por plagio

Una obra brillante que quedó un tanto olvidada por un escándalo en 2006 relacionado con el plagio de unos artículos. El 9 de enero de 2009 un tribunal peruano lo condenó a pagar una multa de unos 53.000 dólares por el plagio de 16 textos de 15 autores, uno de ellos de Sergi Pàmies publicado en La Vanguardia y otro en El Periódico de Extremadura. Echenique trató de probar que los artículos habían sido publicados sin su autorización y se defendió argumentando una trama de desprestigio por su oposición al expresidente peruano Alberto Fujimori. Además, según explicó en 2019, fue absuelto de todas las acusaciones de plagio: "Contraté un abogado, gané el juicio en primera y segunda instancia y la Fiscalía no solo me absolvió plenamente sino que archivó el asunto definitivamente", enfatizó.