El Centre d’Història Contemporània de Catalunya (CHCC) agoniza. Más de un centenar de historiadores, investigadores, periodistas e intelectuales han firmado un manifiesto que expresa la preocupación por el futuro incierto de este organismo fundado en 1984 y que ha funcionado como un referente en la dinamización de la investigación historiográfica catalana. Los promotores y firmantes del texto denuncian la precarización del centro y alertan: “Mantener en la UCI cultural al CHCC, con una dotación ínfima en cuanto a personal y recursos económicos, supone en la práctica la extinción de un instrumento más necesario que nunca”.
El manifiesto, titulado “Por un centro de historia contemporánea de Cataluya con proyecto y futuro renovados, al servicio del país”, lo han promovido el exdirector del CHCC, Josep M. Roig i Rosich, Enric Pujol i Casademont, Lluís Ferran Toledano i González, Josep M. Solé i Sabaté, Lluís Duran i Solà, Josep Cruanyes i Tor, Jordi Oliva i Llorens y Jordi Manent i Tomàs. Entre los firmantes están el president Quim Torra i exvicepresidente Josep-Lluís Carod-Rovira, los exconsellers Josep Huguet i Joaquim Forn, Antoni Simon i Tarrés, Albert Balcells, Anna Sallés, Ferran Mascarell, Antoni Segura, Carles Duarte, Eudald Carbonell, Antoni Batista, Josep Maria Roig Rosich, Vinyet Panyella, Vicenç Villatoro, Carles Viñas, Alberto Velasco, Salvador Cardús, Antoni Gelonch, Francesc Canosa, Enric Calpena o Pere Baltà. Se puede consultar la lista íntegra aquí:
El primer director del centro, inaugurado en la etapa del president Jordi Pujol, fue el abogado, político e historiador Josep Benet. En aquellos momentos se impulsó la investigación historiográfica y el apoyo al profesorado, así como la edición de obras de historia. El CHCC continuó creciendo en la etapa de la dirección del escritor, abogado, y filólogo Albert Manent. En cambio, los firmantes del manifiesto consideran que ahora, “muchos proyectos de investigación y de publicaciones se quedan sin poder desarrollarse”.
Los promotores del manifiesto sitúan el momento de precarización del centro con la transferencia del proyecto "Cost humà de la Guerra Civil (1936-1953)" del CHCC, que lo impulsó, al Memorial Democràtic. El proyecto ha permitido crear una base de datos de acceso libre sobre los muertos en Catalunya durante la guerra. A la precarización de los últimos años, que ha obligado al CHCC a funcionar bajo mínimos, se han añadido el paso al Departamento de Cultura de la Generalitat -hasta hace poco dependía de Presidència-, la pérdida de una plaza de técnico, y la falta de proyecto, suficientes recursos económicos para una actuación de investigación y publicación dignas, y de una dirección, aseguran.
Políticas de memoria
El manifiesto recuerda que la Generalitat ha reforzado las políticas de memoria histórica “fruto de una necesidad de estricta justicia democrática”. Pero señalan que “sin historia, sin investigación histórica contrastada, no puede haber memoria democrática de calidad”. Por ello, piden a las instituciones y responsables políticos dotar al centro de una entidad y personalidad propia; emprender un proyecto “ambicioso” para impulsar el conocimiento histórico entre el Antiguo Régimen y la época contemporánea; una dirección nombrada e independiente y situar el CHHC al mismo nivel que la Dirección General de Memòria Democràtica. También reclaman un presupuesto digno para impulsar ediciones en lengua catalana y personal suficiente para servir a todos los sectores que hacen historia contemporánea para Cataluña.