María del Mar Bonet emociona el Olympia de París con una canción censurada por Franco y dedicada a Puigdemont

Cincuenta y un años después, Maria del Mar Bonet ha vuelto a subir al escenario del Olympia de París para reencontrarse con su historia, con sus canciones y con la memoria de un tiempo en que cantar en catalán también era una forma de resistencia. El concierto de este domingo ha sido mucho más que una celebración musical: ha sido una velada cargada de emoción, memoria y simbolismo político. Y el momento más especial ha llegado cuando la cantante mallorquina ha interpretado Què volen aquesta gent, una de las piezas más emblemáticas de la lucha antifranquista, y la ha dedicado a las personas represaliadas en el exilio y al 130.º president de la Generalitat, Carles Puigdemont, amigo personal de la artista, que se encontraba entre el público. "A todas las personas represaliadas que todavía están en el exilio, a nuestro presidente", ha dicho Bonet antes de interpretar la canción. La dedicatoria ha provocado una ovación entre los aproximadamente 1.200 asistentes. Al terminar, Puigdemont ha sido el primero en levantarse para aplaudir, mientras una parte del público gritaba "¡presidente!". La misma canción que el franquismo había intentado silenciar volvía a resonar en París, esta vez con una dedicatoria explícita al exilio político catalán.

Una canción que el franquismo no pudo silenciar en París

La escena tenía una carga simbólica especial. El 27 de abril de 1975, cuando Franco todavía estaba vivo, Maria del Mar Bonet había actuado por primera vez en el Olympia, en un recital matinal compartido con Ovidi Montllor y Toti Soler. Aquel escenario parisino le permitió interpretar canciones que la censura franquista prohibía en Catalunya. Entre estas, Què volen aquesta gent, con letra de Lluís Serrahima y música de la misma Bonet, que denunciaba la represión policial y que se había convertido en un símbolo de la resistencia a la dictadura. "Durante unas horas podíamos ser libres", ha recordado la cantante sobre aquel concierto histórico en una entrevista a la ACN. La libertad, sin embargo, tenía fronteras. Bonet pudo interpretar la canción ante el público parisino, pero cuando el recital se publicó en disco, la censura impidió que se incluyera. No fue hasta la reedición conmemorativa del quincuagésimo aniversario que se recuperó la grabación original y la pieza pudo ocupar el lugar que le correspondía.


Ahora, más de medio siglo después, aquella canción ha vuelto a ser protagonista en el mismo escenario, ante un público entregado y con Puigdemont entre los espectadores. El expresidente, que ha asistido al recital acompañado de la expresidenta del Parlament Laura Borràs y del expresidente de Òmnium Cultural Jordi Cuixart, ha sido recibido con muestras de afecto y se ha fotografiado con numerosos asistentes. Puigdemont ha declinado hacer declaraciones a los periodistas, argumentando que el protagonismo de la velada correspondía a Maria del Mar Bonet.

Un reencuentro con la historia, pero con la mirada puesta en el presente

A sus 79 años, Maria del Mar Bonet ha demostrado que su voz y su capacidad de conectar con el público continúan intactas. Vestida de negro, ha admitido la emoción de volver al Olympia, una sala que considera "el templo más importante de la música francesa" y que ha acogido a figuras legendarias como Édith Piaf, Georges Brassens, Léo Ferré o Yves Montand. La cantante no ha querido convertir la velada en un simple ejercicio de nostalgia. El repertorio ha establecido un diálogo entre las piezas que interpretó en 1975 y las composiciones de su último trabajo, L'aigua no cansa, publicado este 2026. Canciones como Nina Ninona, Abril o Aigua han convivido con las nuevas creaciones, acompañadas por los cinco músicos habituales de la artista: Toni Pastor, Marc Grasas, Marko Lohikari, Benjamí Salom y José Llorach.

El emblemático Olympia de París anuncia el concierto de Maria del Mar Bonet (ACN)
El emblemático Olympia de París anuncia el concierto de Maria del Mar Bonet (ACN)

La velada también ha tenido un espacio para el recuerdo de Ovidi Montllor, que había compartido con Bonet aquel primer concierto parisino. El músico valenciano Borja Penalba ha abierto el espectáculo con una actuación en la que también han participado el actor Sergi López y la hija del músico. Posteriormente, Penalba ha vuelto al escenario para interpretar con Bonet Homenatge a Teresa, una de las composiciones más conocidas de Ovidi.

Entre el público también se encontraba la consellera de Cultura, Sònia Hernández; la delegada del Govern en Francia, Eva Doya Le Besnerais; la directora del Institut Ramon Llull, Anna Guitart; el exministro Miquel Iceta y otros representantes institucionales. El recital, impulsado por la Generalitat y el Institut Ramon Llull, ha culminado un fin de semana de intensa presencia cultural catalana en París, donde también han actuado los coros del Orfeó Català con la Filarmónica de Nueva York bajo la dirección de Gustavo Dudamel.

La historia ha acabado volviendo al mismo escenario donde había comenzado. En 1975, Maria del Mar Bonet había encontrado en París la libertad de cantar aquello que la dictadura prohibía en casa. Este domingo, 51 años después, ha recuperado aquella misma voz para recordar el pasado y hacer una dedicatoria que conecta con el presente. Y lo ha hecho con la fuerza de una canción que ha sobrevivido a la censura, al paso del tiempo y a los cambios políticos. Una canción que, más de medio siglo después, continúa interpelando al público con la misma pregunta: "¿Qué quieren esta gente?"