No empieza el año hasta que suena la Marcha Radetzky, la pieza más popular del tradicional Concierto de Año Nuevo de la Orquesta Filarmónica de Viena, que cada año tiene lugar el primer día del año desde 1941, de modo que ha llegado este año a la 86ª edición desde la Musikverein de Viena. Se trata de un concierto de piezas musicales, compuestas pensando en fiestas y bailes del siglo XIX, entre las cuales se encuentran estilos como vals, polcas, marchas y galopes, entre otros, y donde, poco a poco, se incorporan composiciones de mujeres, tradicionalmente relegadas de un concierto donde no hubo ninguna directora de orquesta hasta el pasado 2025, con Constanze Geiger dirigiendo la Filarmónica de Viena por primera vez en la historia.
El programa de este 2026 ha incluido cinco piezas nunca interpretadas, entre las cuales hay obras de dos compositoras. La polca Canciones de Sirenas de Josephine Weinlich, que fundó en Viena la primera orquesta femenina de Europa, y el vals Arco Iris de Florence Price. Esta y otras interpretaciones han sonado de la mano de Yannick Nézet-Séguin, que ha sido quien ha llevado la batuta del concierto. Nacido en Montreal (Quebec), es una de las figuras destacadas del mundo de la música y se ha estrenado como director del emblemático concierto con un toque muy original al final, ya que ha dirigido la célebre Marcha Radetzky, de Johann Strauss padre, desde la platea, mientras el público seguía el ritmo, como es habitual, tocando palmas.
Yo, que soy un poco bruta, metería esto en vena a la población cada 1 de enero con altavoces en las calles. Civilización por narices.😁
— Eva Bold ⚪️ (@Eva_al_desnudo_) January 1, 2026
Marcha Radetzky en el Concierto de Año Nuevo, este año con el canadiense Yannick Nézet-Séguin como director.pic.twitter.com/m7TJEbiajq
Nézet-Séguin fue director Principal de la Orquesta Filarmónica de Róterdam de 2008 a 2018 y actualmente trabaja como director musical y artístico de la Orquesta de Filadelfia, cargo que ocupará hasta 20230. Además, es director musical de la Metropolitan Opera House de Nueva York. Nézet-Séguin ha dirigido en diversas ocasiones la Filarmónica de Viena, en conciertos en la misma ciudad y en Salzburgo, así como en giras. "Al elegir a Yannick Nézet-Séguin, buscamos cumplir nuestro objetivo de colaborar más con la generación más joven de directores", aseguró el presidente de la Filarmónica de Viena, Daniel Froschauer.
Otros momentos de humor del concierto han sido cuando algunos de los músicos se han puesto gorras de ferroviarios durante la interpretación de Galope de Københavns Jernbane-Damp, compuesta por Hans Christian Lumbye para celebrar la conexión de trenes entre Copenhague y Roskilde. Con esta 86 edición del Concierto de Año Nuevo se ha cerrado la celebración del bicentenario del nacimiento de Johann Strauss hijo, figura central de la música vienesa, al que Austria ha dedicado numerosos eventos a lo largo del año.