La victoria de Donald Trump ha sido, sin duda, la derrota del mundo de la cultura, que tanto en los Estados Unidos como en el exterior se había posicionado masivamente en contra de su candidatura. Trump había recibido a las críticas de los intelectuales tradicionalmente situados a la izquierda, como el filósofo Noam Chomsky, el fotógrafo Spencer Tunick o el director Michel Moore. Pero también muchos académicos y artistas mucho menos izquierdistas habían dejado bien claro que no darían apoyo al candidato republicano. Incluso alguien como Vargas Llosa, alineado con las posturas más conservadoras en los últimos años, ha firmado un manifiesto contra Trump. La publicación de un manifiesto de académicos e intelectuales en apoyo a Trump no consiguió más que adhesiones de personajes de segunda fila.
La América Latina en la línea de frente
Las posiciones xenófobas y racistas de Trump han provocado la alarma en la América Latina. Incluso desde algunas universidades se había hecho un llamamiento abierto a "reaccionar" frente el avance de Trump. 57 intelectuales, entre los cuales el antropólogo mexicano Roger Bartra y el escritor chileno Jorge Edwards, hicieron público una Declaración de Intelectuales, Científicos y Académicos Hispanos contra la Xenofobia de Trump. En ella se le critica su actitud contra los inmigrantes hispanos, pero también se le reprochaban sus apelaciones al odio y a la intolerancia. El texto se cerraba de forma concluyente: "La conducta del Sr. Trump es indigna de un candidato en la presidencia del país más poderoso del mundo".
Intelectuales españoles y catalanes, también
No hay duda que en España, como el conjunto de la Unión Europea, la favorita del mundo de la cultura era Hillary Clinton. El filósofo Fernando Savater y el escritor Enrique Vila-Matas se sumaron al manifiesto de los intelectuales hispanos. Pero hay muchos intelectuales españoles más que se han sumado a las proclamas contra Trump. En Catalunya bien pocas son las voces que se han manifestado a favor del candidato republicano. Desde los medios de comunicación han sido constantes las apelaciones en contra de la xenofobia, el machismo y la agresividad de Trump. Josep Ramoneda definió su modelo político como "autoritarismo postdemocrático". En general reinaba el escepticismo sobre las posibilidades de que Trump llegara a la presidencia. Pero la productora Isona Passola ha argumentado que la victoria de Trump se puede explicar por la estructura socio-económica de los Estados Unidos.
Algú s'extranya de la victòria de Trump en un país on l'escola pública és un desastre i la cultura la paguen les grans empreses?
— Isona Passola (@isonapassola) 9 de noviembre de 2016
Reacción a punto
Cuando Trump empezó a perfilarse como un candidato con posibilidades reales de ganar, algunos intelectuales ya empezaron a llamar a la resistencia contra eventuales retrocesos en los derechos en los Estados Unidos. Juan Ramón de la Fuente, exrector de la muy potente Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), llamó a los intelectuales a articular una respuesta a una posible victoria de Trump y pidió la creación de una alianza americana contra las medidas racistas de Trump. Hoy mismo, después de la victoria, entre la incredulidad el sentimiento mayoritario ha sido el llamamiento a organizarse. Pero también ha habido muchos que han apelado a reflexionar sobre las raíces de un populismo que no tan sólo afecta a los Estados Unidos sino también, de forma decisiva y cada vez más fuerte, a la Unión Europea.