Vistabella es un pequeño pueblo del Tarragonès que pertenece al municipio de La Secuita. Y allí, a menos de 3 km de la estación del AVE del Camp de Tarragona, se encuentra la impresionante iglesia de Vistabella, una de las grandes obras modernistas del arquitecto Josep Maria Jujol. El templo del Sagrado Corazón de Vistabella es la única iglesia que Jujol pudo completar (la de la Virgen de Montferri fue diseñada por él pero no pudo acabarla). Para ver el interior de la iglesia hay que concertar la visita por teléfono, al 670 03 22 55. El precio de la entrada es de 4 €, con tarifas reducidas para grupos escolares y para jubilados. Una excursión perfecta para este verano, en el que algunos reivindican el Año Jujol, en el 140 aniversario de su nacimiento.

exterior parroquia la secuita

Foto cedida por la parroquia de La Secuita.

Delicada

El Sagrado Corazón de Vistabella no es la Sagrada Familia del Tarragonès. El planteamiento arquitectónico de Jujol era mucho más modesto que el de Gaudí. Para empezar, el terreno disponible era muy pequeño y el patrimonio tampoco era excesivo. Pero quizás gracias a la modestia del proyecto, Jujol pudo llevar a cabo el conjunto de la construcción y verla acabada. Mientras trabajaba en la Escuela de Arquitectura de Barcelona visitaba puntualmente Vistabella durante los fines de semana y controlaba la evolución de las obras. Las pinturas del interior del templo fueron estropeadas durante la guerra civil, pero fueron restauradas por Tecla Jujol, la hija pintora del arquitecto, quien dirigió personalmente los trabajos.

Iglesia del Sagrado Corazón|Coro de Vistabella (Jujol) angela lobo

Detalle de la iglesia de Vistabella. Foto: Àngela Llop.

El mejor modernismo low cost

El núcleo de Vistabella no tenía iglesia. Los vecinos, encabezados por Pere Mallafré, decidieron encargar una, y pensaron en Jujol, quien solía pasar temporadas en la zona, en La Secuita. Este aceptó el encargo, aunque el presupuesto era muy modesto. Empezó a construirla en 1917, y la construcción duró hasta 1923. Para adaptarse a las necesidades de los vecinos, Jujol hizo un templo de pequeñas dimensiones, integrado en un terreno de tamaño reducido, hecho íntegramente con materiales económicos. Jujol era famoso por ser capaz de usar cualquier material en sus obras: reaprovechaba incluso viejos somieres o latas... En Vistabella usó para construir y decorar la iglesia las piedras que se sacaban de los campos de viñas (calices). Era las mismas piedras con que los campesinos solían hacer lindes o sencillas barracas y le fueron regaladas por un propietario de la zona. Además, dicen que Jujol, que era muy devoto, estaba dispuesto a colaborar en obras eclesiásticas sin exigir grandes honorarios, a pesar de su fama, como también lo hizo en la ermita de Roser de Vallmoll, en el Alt Camp.

interior vistabella cedida parroquia La Secuita

Altar mayor. Foto cedida por la parroquia de La Secuita.

Una obra mimada por Jujol

La iglesia de Vistabella tiene muchas de las características propias de la arquitectura de Jujol. Dicen que es una de las obras de las que él se sentía más satisfecho. Aseguran que incluso arrastró carretilles cuando la construían. La firma del arquitecto está en un rincón del altillo, casi invisible, con la frase: "Domini dilexi decorem domus tua": "Señor: amé la decoración de tu casa". Todo el edificio está aguantados sobre grandes arcos parabólicos, como las obras de Gaudí. Está coronado por una torre situada sobre el cruce de los arcos, de tal forma que la cúpula y el campanario se fusionan en una sola aguja. Jujol usó las piedras para detallar el perfil de la cornisa, y las barandillas de hierro forjado de sinuosas formas marcan el tejado. Para iluminar el templo recurrió a los vitrales, con dibujos de ángeles. En el interior, tal como es habitual en la obra de Jujol, predomina la policromía con colores vivos. En realidad, Jujol va diseña el espacio, justamente, para que quedaran grandes paños de pared que pintar. Sabemos que todos los elementos decorativos, como las lámparas, fueron diseñados por el mismo Jujol. El elemento central de la iglesia es el altar del Sagrado Corazón, flanqueado por los altares del Rosario y del Santísimo.

Jujol Ermita de la Mare de Déu de Montserrat (Montferri) maria Rosa Ferré wikipediaLa iglesia de la Mare de Déu a Montserrat de Montferri. Foto: Maria Rosa Ferré.

El Jujol tarraconense

El Sagrado Corazón de Vistabella es una de las cuatro obras de Jujol que se pueden ver en el Camp de Tarragona. Aquellos que quieran conocer mejor la obra del arquitecto modernista, pueden aprovechar la ida a Vistabella para visitar las otras muestras de la arquitectura jujoliana. Una de las más relevantes, sin duda, es la iglesia de la Virgen de Montserrat en Montferri, en el Alt Camp, un santuario empezado por Jujol y realizado con la mano de obra de los vecinos. Las obras quedaron paradas el año 1930 y el santuario no se completó hasta los años 1990. Pero en su culminación se respetó el proyecto de Jujol y el santuario es un edificio impresionante situado sobre una colina e integrado en la naturaleza de su entorno. En el pueblo de Bràfim, también en el Alt Camp, Jujol hizo una original fuente para el santuario de Lloret. Finalmente en los Pallareses, en el Tarragonès, encontramos la Casa Bofarull, una casa de campo reformada por Jujol, quien convirtió tanto su interior como su exterior en una fascinante obra modernista, muy luminosa, donde brillan las dotes del arquitecto para la decoración. Para visitarla se requiere cita previa.

 

Foto de portada: Iglesia del Sagrado Corazón de Vistabella de Jujol. Foto: Àngela Llop.