El Premi Llibreter ha tenido que adaptarse de forma precipitada a la situación provocada por el coronavirus, por eso esta mañana el Gremio de Libreros de Catalunya, entidad organizadora del premio, ha anunciado que este año las bases de uno de los galardones literarios más prestigiosos de nuestro país "se verán ligeramente modificadas, en consonancia con la realidad que estamos viviendo."
El primer gran cambio, podríamos decir que obligatorio, es la fecha de entrega del premio, que pasa de junio a noviembre. Más allá de eso, sin embargo, se modifican los plazos para evaluar libros (que pasan de ser del 1 de abril de 2019 al 15 de marzo del 2020) y por primera vez se otorga en las librerías la decisión final de cuáles creen que tienen que ser los libros premiados.

Pol Beckmann, ganador del Premi Llibreter 2019, acompañado del jurado del premio
"Las librerías dejan de proponer para pasar a decidir", ha remarcado el Gremio, ya que hasta ahora las librerías se limitaban a hacer una elección de propuestas que eran evaluadas por un jurado final, encargado de decidir a los ganadores. Con el nuevo modelo, en cambio, "las comisiones de evaluación de cada categoría propondrán libros que las librerías acabarán votando".
El 28 de julio se harán públicos los finalistas de cada una de las cinco categorías del premio y el 6 de noviembre, en el marco de la fiesta del Premi Llbreter, se hará público el nombre de los ganadores.