El legendario juego de cartas coleccionables Magic: The Gathering estrena el 2026 retornando a uno de sus mundos más recordados, Lorwyn, con la colección Lorwyn Eclipsado, una reinterpretación sombría de aquel mundo marcado por la fantasía y la luz. Wizards of the Coast apuesta esta vez por un enfoque más maduro, donde la armonía que caracterizaba a Lorwyn ha sido sustituida por un equilibrio frágil entre sombras, conflicto y transformación.
La colección presenta un Lorwyn profundamente alterado por un eclipse permanente que ha cambiado tanto el entorno como a sus habitantes. Razas icónicas como los kithkin, elfos y hadas regresan, pero con nuevas motivaciones y una estética más oscura, reflejando la pérdida de la inocencia que definía al plano original. Este giro narrativo se apoya en ilustraciones más contrastadas y en un diseño artístico que enfatiza la tensión entre luz y oscuridad.
Un buen conjunto de mecánicas
Desde el punto de vista jugable, Lorwyn Eclipsado recupera mecánicas tribales clásicas, pero las actualiza para adaptarlas al ritmo actual del juego. Las sinergias entre tipos de criatura vuelven a ser protagonistas, acompañadas de nuevas habilidades que premian la interacción constante y las decisiones estratégicas a largo plazo. Vívido, por ejemplo, representa la energía residual del plano antes del eclipse: permanentes con esta mecánica entran al campo con contadores que pueden gastarse para potenciar hechizos o activar efectos adicionales. Por otro lado, Perjudicar introduce una dimensión más agresiva y arriesgada. Esta mecánica permite debilitar permanentes propias o del oponente a cambio de beneficios inmediatos, como robar cartas, infligir daño o fortalecer criaturas.
Cambiaformas, en tercer lugar, regresa como una mecánica clave, permitiendo que ciertas criaturas adopten todos los tipos de criatura a la vez. Esto las convierte en piezas fundamentales dentro de los mazos tribales, ya que funcionan como comodines capaces de activar múltiples sinergias y adaptarse a distintas estrategias según la situación. Finalmente, Estirpes profundiza en la identidad tribal del set, otorgando habilidades adicionales a las criaturas cuando se controla un número determinado de miembros de la misma raza.
33 años de un juego de cartas de leyenda
En 1993, Richard Garfield, un matemático originario de Filadelfia, transformó para siempre el mundo de los juegos de cartas al crear Magic: The Gathering, un juego con influencias del ajedrez. En aquel entonces, Garfield no imaginaba que estaba dando vida al primer TCG de la historia, un formato innovador en el que las cartas no solo se coleccionan, sino que también se emplean de manera estratégica, permitiendo a cada jugador construir su propio mazo.
En agosto de ese mismo año, Garfield consiguió que la entonces pequeña compañía Wizards of the Coast publicara la primera edición del juego, conocida como Edición Alpha, la cual superó todas las expectativas de ventas. Muchas de sus cartas presentaban fallos de impresión, lo que con el tiempo las ha convertido en objetos de gran valor y muy buscados por los coleccionistas. Apenas dos meses más tarde, y debido al enorme éxito en Estados Unidos, Wizards lanzó la Edición Beta, compuesta por ocho millones de cartas. Lejos de detenerse, el fenómeno siguió expandiéndose rápidamente, dando inicio a algo verdaderamente extraordinario con Magic: The Gathering.
