El sol ha vuelto a salir hoy en el Canet Rock cuando Oques Grasses, muy probablemente la formación más en forma y popular de la escena musical catalana actualmente, ha tomado el escenario del festival.

Una alborada extremadamente simbólica después de un año y medio de pandemia en que se tuvo que cancelar la edición anterior. Este año, además, se han tenido que triplicar los esfuerzos con cribados masivos para que las 22.000 personas con entrada pudieran entrar en el Pla d'en Sala. Entre estas, se han detectado 151 positivos. A todas ellas, ha señalado la directora artística del festival, Laura Duran, se les ha compensado no poder acceder al festival con una entrada para la próxima edición (para la cual ya se han puesto en venta los abonos) y el retorno del dinero de esta.

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Dos años después, el público ha vuelto a llenar el Pla d'enSala de Canet. Foto: Twitter Canet Rock

Duran ha reconocido que se han enfrentado a "un reto muy difícil" como era garantizar la seguridad de los asistentes. Realmente no nos imaginábamos que pudiera acabar funcionando tan bien, estamos un poco con la carne de gallina: viviendo una cosa que parecía imposible", ha asegurado.

Además, se ha mostrado satisfecha de la "concienciación" del público asistente, "de lo que sólo no se han hecho el test|tiesto, sino que no se sacan la mascarilla". "Si el peaje para hacer un Canet Rock seguro era la mascarilla, la gente ha considerado que era un mal menor y estamos muy agradecidos del público que está siguiendo la norma", ha añadido.

Con respecto a las colas que se han generado en algunos puntos de test|tiesto de antígenos, como el de Canet de Mar, la directora artística lo ha atribuido al hecho que muchos asistentes "se lo han ido a hacer antes de tiempo". No obstante, ha asegurado que los 15 espacios destinados a hacer los controles por todo Catalunya han cerrado a la hora que tocaba y los cerca de 22.000 asistentes en el Canet Rock lo han hecho de forma escalonada.

La receta del Doctor

Lildami, nombre puntal de la música urbana en catalán ha sido el responsable de abrir una edición muy especial, probablemente la más especial, en la historia de Canet Rock. El trapero egarense ha ofrecido su repertorio habitual para dar paso a JazzWoman. Huracán escénico, la valenciana ha arrasado con todo con su mezcla de rap de la antigua escuela y ritmos latinos. Primera victoria de la tarde.

Suu, el fenómeno pandémico Stay Homas y televisivo MIki Núñez eran tres de las propuestas más esperadas por, ahora ya sí, las 22.000 personas que embutían el PPla d'en Sala. Tres propuestas musicalmente similares: pop tropical flirteando con un mestizaje para todas las audiencias, fórmula con la que han creado temas que, indudablemente, son singles totales. El resultado sobre el escenario en los tres casos ha sido el mismo: correcto sin más.

Jugando en unas coordenadas sonoras similares, Doctor Prats, contrariamente, han protagonizado una de las actuaciones más destacadas de la velada. Los egarenses han entusiasmado al personal con un repertorio infalible:'No t'encantis', 'Les teves pigues', 'Caminem lluny'...  y una de las puestas en escena más elaboradas de todos los grupos que han pasado por el festival.

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Doctor Prats han protagonizado uno de los conciertos más destacados del Canet Rock 2021. Foto: Twitter Canet Rock

Bailando la vida

Dicen que bailar es captar el ritmo de la vida. Latido vital que el público del Canet ha seguido experimentando con Buhos, Roba Estesa, Itaca Band y La Fúmiga, una de las propuestas incipientes más interesantes del circuito valenciano que han sustituido a ultimísima hora en unos Zoo que no han podido viajar hasta el Maresme para detectarse casos de positivos entre los miembros de la banda.

Y entonces ya sí, la fiesta se ha culminado con Oques Grasses. Banda capital de nuestro sistema sonoro actual, hay que reconocerlesla virtud de haber hecho salir del estancamiento a aquel sonido mestizo tan explotado y anquilosado en parámetros demasiado reiterados. Melting pot de géneros y estilos que han revigorizado con una aproximación a declinaciones electrónicas y sintetizadas, haciendo de su propuesta un paradigma único a nuestro país. Lo han vuelto a cooroborar con su último disco, A tope amb la vida. Fans del sol, era inevitable que con ellos la luz de verano volviera a brillar

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