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Clint Eastwood, el último cowboy clásico y uno de los grandes directores de la historia del cine americano, se retira. Así lo ha confirmado uno de sus hijos, Kyle Eastwood, en una entrevista para un medio francés. Era de esperar: el actor y director californiano cumplió hace tan solo cuatro días 96 años. Sin embargo, se mantuvo en activo hasta pasados los 90, con dos de películas estrenadas en el último lustro. Así, todo apunta a que Jurado nº 2 (2024) será su último film detrás de las cámaras y Cry Macho (2021) su última aparición en la gran pantalla.

Su hijo Kyle, músico de jazz y compositor, ha hablado de los “muchos recuerdos entrañables” que mantiene de haber trabajado con su padre en varias películas y de la “gran suerte” que ha sido, a lo que ha añadido que el mítico director americano “ahora está jubilado”. Así como directores mucho más jóvenes como Quentin Tarantino hace tiempo que hablan de dejarlo, Eastwood nunca había expresado su intención de retirarse y se ha mantenido en activo hasta que la edad se lo ha permitido. Fue un aviso, sin embargo, que no participara en la promoción de su última película. Por el camino falleció recientemente su pareja, Christina Sandera, por un problema cardíaco.

Clint Eastwood trabajando detrás de las cámaras / Europa Press

Me gusta lo que hago, ¿por qué tendría que dejarlo?”, llegó a afirmar el cineasta. Incluso había bromeado en alguna entrevista con que él no pierde su toque con los años y, en entrevistas durante la promoción de sus últimas películas, Eastwood había afirmado que siempre está pensando en el siguiente proyecto. “Quizás otros tengan otras cosas que hacer y con las que mantenerse ocupados. Yo no. Me encantan las películas y disfruto haciéndolas”, afirmó. Sin embargo, todo llega y el director se ha retirado de manera austera y elegante, como su cine.

Clint Eastwood en el rodaje de El bueno, el feo y el malo (1966)

Cineasta trabajador e incansable, Clint Eastwood deja tras de sí una carrera longeva y exitosa, que lo eleva a la categoría de leyenda del séptimo arte. Era uno de los últimos directores clásicos en activo, y el reconocimiento de la crítica y de los premios que no tuvo como actor en spaghetti wésterns y películas de acción en los años sesenta y setenta le llegó de su faceta como director en las décadas posteriores. La leyenda que circula entre quienes han trabajado con él dice que es un cineasta pragmático y sobrio, que rueda muy pocas veces cada escena y no “pierde el tiempo”. Prueba de ello es que ha dirigido una cuarentena de largometrajes desde que se puso detrás de las cámaras —y en ocasiones a ambos lados— en 1971, con Escalofrío en la noche.

Clint Eastwood junto a Hilary Swank en Million Dollar Baby (2005) / Europa Press

Sin embargo, muchas de sus películas han recibido elogios unánimes de crítica y público. Más allá de la imagen estereotipada y plana de tipo duro y conservador que le envuelve —fue alcalde de su localidad californiana en los ochenta con el Partido Republicano, si bien también ha admitido votar demócrata en algunas ocasiones—, de su obra destaca su mirada humana y compasiva y la exploración de numerosos asuntos complejos. Fue en Francia donde comenzaron a apreciar la dimensión del personaje y también llegó su reconocimiento a través del elogio de grandes cineastas como Orson Welles.

Clint Eastwood como Harry el sucio / Europa Press

La Academia de Cine se fijó en él a partir de la década de los noventa y, durante unos años en que su cine estuvo en estado de gracia, cosechó cuatro Óscars y diez nominaciones. Se llevó la estatuilla a mejor director y mejor película por Sin perdón en 1993 y por Million Dollar Baby en 2005. También fue nominado por Mystic River (2004), Cartas desde Iwo Jima (2007) y American Sniper (2015). La crítica y el público también han celebrado films como Invictus (2009), Gran Torino (2008), Banderas de nuestros padres (2006), Los puentes de Madison (1995), Un mundo perfecto (1993), Bird (1989) o El jinete pálido (1985).

Clint Eastwood en La mula (2018), una de sus últimas apariciones en la gran pantalla

En su faceta como actor, Eastwood será siempre recordado por su interpretación del ingenioso y habilidoso pistolero y cazarecompensas de la trilogía del dólar del italiano Sergio Leone, culmen del espagueti wéstern: Por un puñado de dólares (1964), La muerte tenía un precio (1965) y El bueno, el feo y el malo (1966). También por el implacable policía corrupto de Harry el sucio (1971), por el preso de La fuga de Alcatraz (1979) o el militar de El sargento de hierro (1986). Sus últimas apariciones en pantalla fueron en La mula (2018) y Cry macho (2021), donde su avanzada edad era evidente.