Después de jornadas de incertidumbre, el Ibex sube un 0,7% en la apertura, seguido muy de cerca por el Eurostoxx. El rebote proviene de que los precios de los índices europeos resultan atractivos tras los descensos sufridos, lo que puede llevar mañana a Mario Draghi a anunciar alguna medida de estímulo.

Iberdrola ha presentado unos resultados que muestran unas ganancias de 1.456 millones de euros, un 3,5% menos que en el mismo período de 2015 por la reducción de ingresos. EL BCE está comprando deuda de Iberdrola, así como de Telefónica y Repsol.

Tras el Brexit se ha acentuado el trasvase de capitales desde Europa a EEUU, donde las bolsas están alcanzando récords históricos basándose en que la Reserva Federal no subirá tipos. Morgan Stanley ha dicho que eso no ocurrirá hasta 2018, lo que le lleva a recomendar a los inversores que se concentren allí hasta entonces. El negativo resultado de la encuesta ZEW sobre el ánimo inversor en Alemania y Europa ha acentuado la tendencia. Pero ahora esa misma euforia está llevando a pensar que en septiembre Janet Yellen podría cambiar el rumbo actual. Por su parte, Donald Trump acaba de lograr la nominación como candidato presidencial republicano, algo que produce dudas entre los inversores.

A su vez, la empresa alemana de software SAP ha ganado un 57% más gracias a la diversificación de sus negocios, algo similar a lo que ha logrado Microsoft con el reforzamiento del negocio de computación en nube. La entrada en nuevos campos de actividad se está significando en las nuevas rondas de presentación de resultados. El euro ha subido a 1,1016 dólares.

En Asia, el Nikkei ha frenado su ascenso al retroceder un 0,25%, mientras los futuros del S&P caen un 0,06%. Se advierte un cierto sesgo de reequilibrio general.