El Ibex ha subido y ronda los 8.600 puntos, es decir, sobre la banda alta en que se mueve recientemente, por entender que su economía mantiene una inercia más allá de la bisoñez de algunos partidos políticos de cara a asegurar la estabilidad institucional.

Como contraste, quizá quepa mencionar el Reino Unido, donde el índice PMI que refleja la evolución reciente del sector manufacturero y de servicios ha caído hasta un 47,4 (por debajo de 50 es zona de recesión) desde el Brexit 

Ya cada uno va en su nave según sus mapas propios. El BCE, según agentes próximos, ha indicado que no hay urgencia para actuar hasta setiembre. Es decir, estamos adentrándonos en los mares libres de Europa.

En el alza del Ibex ha estado como pieza sustancial Bankia, cuyos resultados han sido valorados conforme revelan un ajuste de costes y búsqueda de márgenes positivos. Los reajustes en la banca van a requerir mucha precisión.

En Wall Street, que ha entrado en una fase de moderado de repliegue, el Dow Jones ha retrocedido unas décimas en la apertura, aun cuando General Electrics haya obtenido unos beneficios de 2.874 millones de beneficios, un buen dato, pero quizá insuficiente.

Viniendo a lo nuestro, la rentabilidad media de los planes de pensiones españoles en junio sigue en negativo, un 0,63%, frente al 2,6% de caída en mayo. Veremos que da de sí la próxima semana, pero nadie nos puede sacar de encima la impresión de que vamos a tener un verano complejo, que algunos calificarían de interesante". Quizá. Pero los viejos augures advertían: "Que los dioses te libren de los tiempos interesantes". Seguimos al tanto.