El Ibex se ha dejado más de un 2% en la sesión hoy de conforme a la ley de las máquinas tragaperras. Metes dinero y dinero mientras te tomas un coñac y, al final, recuperas una cuarta parte de lo invertido. Europa y el Brexit son hoy artilugios similares que originan resultados equivalentes. Y encima hay que aguantar al tío de al lado con un palillo entre los dientes.
La idea en bolsa es qué pasa cuando entras en un lateral. Pues eso, que te metes en el ruido de un tragaperras, cuyo algoritmo primitivo es que ganarás algo de vez en cuando para que sigas apostando y perdiendo. Que la banca española esté siguiendo en estos momentos la caída a la banca italiana no es más que la reproducción de la sucesión de movimientos.
EEUU está fuera del alcance del Brexit y quien no compre casas de lujo en Londres lo hará en Nueva York o París aun cuando su sector de servicios flojee. Pero su nuevo algoritmo actual lo marca el viernes el mercado que el empleo americano marcará. Ahí van las cosas de verdad. Si funciona, la máquina volverá a soltar dinero. Lo malo es atravesar un lateral sometido a las dudas de los británicos y acompañado de estúpidos locales con palillos en los dientes como Pedro Sánchez.
Un lateral hay que saber atravesarlo.