Los mercados, de manera matizada, se sumaron al shock y al lamento que acompañaron el atentado en Niza. Se paró el rally en Wall Street y en la bolsa europea hubo una toma discreta de beneficios. Fue una jornada casi en silencio pese a celebrarse la cuádruple hora bruja de los derivados.
El Ibex mantuvo el ritmo inicial con IAG y hoteles viéndose afectados como el resto del sector europeo. Los bancos se han estabilizado tras una semana de alzas, que se ha completado con una nota de confianza por parte del BCE sobre la banca italiana, que no ha eximido su atenta vigilancia. A su vez, sobre un periodo más dilatado, el sector servicios en España en mayo ha continuado su tendencia alcista, con un +4,3% en mayo, frente a a un 0,6% en EEUU, donde la confianza del consumidor según la Universidad de Michigan baja en julio a 89,5 frente al 93,5 previo. A veces, parecemos una isla..
El conjunto de la zona euro ha mostrado resultados positivos, como su balanza comercial en mayo, que ha tenido un superávit de 24.600 millones de euros, mientras la producción industrial ha mejorado un 0,6% en junio. El IPC de la zona se ha situado en el 0,1% mientras el bono a 10 años alemán volvía a cotizar con rendimientos positivos. El oro ha subido un 0,25%.
En Wall Street, los beneficios del Citigroup cayeron un 22% en el segundo trimestre y a Wells Fargo no le fue tampoco del todo bien porque la realidad tiene esas cosas. A veces, el ruido se para de la manera menos deseable.