Las bolsas han abierto la semana sin apenas movimiento, con el Ibex plano y el Eurostoxx avanzando un 0,2%. A la inacción de los bancos centrales la semana pasada se ha sumado la falta de acuerdos en el G-20 para impulsar el crecimiento y el comercio que pretenden. 

Los  mercados están tratando de poner en balance la arrolladora intervención de Donald Trump en la convención republicana, quien ya aparece como un candidato firme a ocupar la Casa Blanca aun cuando su populismo y personalidad sigan provocando muchas dudas. Es un posible Brexit 2.

El Nikkei ha perdido un 0,04%, entre otras cosas porque Nintendo se ha desplomado al minimizar el efecto Pokémon Go en sus resultados. Además, las exportaciones han descendido en Japón un 7,4% en junio.

En Europa, donde se ha producido un nuevo atentado en Baviera, la encuesta IFO de julio sobre las perspectivas empresariales alemanas serán el referente principal para toda la zona euro, ya que es el principal índice del área. El euro está por debajo de los 1,10 dólares. Lo bueno es que Europa se mueve: Thyssen tiene preparado un ascensor que se mueve sin cables ni poleas, por levitación magnética. Una revolución en los ascensores está cercana. Y la holandesa ha obtenido 544 millones de euros de beneficios más en el último trimestre, aunque con menos ventas.

En cuanto a presentación de resultados, hoy lo hará aquí Realia. En Wall Street, los futuros del S&P están planos. Los inversores rumian un futuro que se percibe imprevisible a la espera de que la Reserva Federal defina su política monetaria el miércoles.