En los últimos tres meses, los índices de las bolsas americanas han caído alrededor de un 4% y los de las bolsas europeas alrededor del 1%. La volatilidad del S&P500 y del ES50, que desde el Brexit se había movido por debajo del 20 y el 25, ahora está en el 22 y el 25,2 respectivamente. Las razones tanto del pobre comportamiento como del aumento de la volatilidad, se podrían buscar en las dudas sobre la subida de tipos de la FED y en la falta de empuje de los beneficios, que aunque son superiores a las estimaciones muestran unos bajos crecimientos absolutos.

Sin embargo teniendo en cuenta que la pasada semana los índices europeos cayeron un 4% y los americanos un 2%, está claro que ha habido cierta reducción del riesgo en las decisiones de los inversores ante las dudas sobre el resultado electoral en EEUU. La pregunta ahora no debería ser cuál de los candidatos va a ganar, ya que a la vista de los errores de las últimas encuestas, no dejaría de ser una apuesta. Lo que hay que preguntarse es ¿qué escenario están descontando los precios actuales?

Atendiendo al comportamiento que hemos mencionado y a los escenarios manejados por departamentos de estudios americanos, pensamos que una victoria de Trump sólo está descontada en alrededor de un 30%, mientras que el mercado da un 70% de probabilidades a que gane Clinton. Adicionalmente la opinión generalizada es que una victoria de esta última candidata significaría, más o menos continuidad en el escenario macro actual. Por ello el riesgo de mantener la exposición en renta variable al 100% del objetivo es mayor a no tenerlo.

Por otro lado los datos de PMI de servicios de Europa en octubre, conocidos el viernes, se situaron en general ligeramente por debajo de lo esperado, al contrario de los industriales que habían sido mejores. Los datos de empleo de EEUU, con una creación  de 161k frente a 170k esperado, pero con una revisión de los del mes anterior desde 156k a 191k y con una bajada de la tasa de paro bajando de 5% a 4,9%, siguen apoyando la subida de tipos de la FED en diciembre. Esta mañana se ha conocido un mal dato de pedidos de fábrica de Alemania en septiembre, ya que bajan un -0,6%, cuando se esperaban +0,2%.