Las neveras con dispensador de agua o hielo se han convertido en un elemento habitual en muchas cocinas. Sin embargo, lo que muchos usuarios desconocen es que este sistema requiere un mantenimiento básico que, si se descuida, puede afectar tanto al funcionamiento del electrodoméstico como a la calidad del agua.

En el interior de estos dispositivos hay un filtro de carbón activo cuya función es retener sedimentos, eliminar el cloro, reducir impurezas y mejorar el sabor. El problema aparece cuando ese filtro deja de hacer su trabajo con el paso del tiempo.

El filtro puede convertirse en un foco de bacterias

Con el uso, el filtro se va saturando y pierde eficacia. Cuando esto ocurre, el agua puede empezar a salir con mal sabor, olor extraño o incluso con pequeñas partículas. Pero el mayor riesgo no es solo la calidad del agua. Un filtro en mal estado puede convertirse en un entorno propicio para la acumulación de bacterias, especialmente si el agua permanece estancada en el circuito.

secretos nevera
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Además, el sistema empieza a resentirse, de modo que el dispensador puede perder presión y el agua salir más lentamente. Incluso, en algunos casos, puede afectar al rendimiento general de la nevera, ya que el sistema tiene que trabajar más para hacer pasar el agua.

Cambiar el filtro no es suficiente si no limpias el sistema

Los expertos recomiendan cambiar el filtro cada seis meses, o aproximadamente cada 1.500 a 2.000 litros de agua. Sin embargo, este mantenimiento debe ir acompañado de una limpieza básica del sistema para evitar que queden restos acumulados. Por eso, también es importante desinfectar la zona por donde sale el agua, limpiar la bandeja donde se recogen las gotas, revisar si el depósito interno acumula suciedad y dejar correr el agua unos minutos después de instalar el filtro nuevo.

Este proceso evita que el circuito arrastre residuos antiguos y garantiza que el agua vuelva a salir en buenas condiciones. Así pues, un gesto sencillo y periódico puede marcar la diferencia al cambiar el filtro y mantener limpio el sistema no solo mejora el sabor del agua, sino que también protege tu salud y alarga la vida útil de la nevera.