En tan solo una semana las calles de España también se llenarán de baile, magia y disfraces. Son los carnavales, una época que disfrutando tanto los grandes como los pequeños, especialmente estos últimos, porque tienen la oportunidad de disfrazarse por un día en su superhéroe favorito. Si todavía no tienes ese disfraz para tu hijo, ya vas un poco tarde, y es que Lidl han sacado unas colección de superhéroes pero de algunos de ellos ya quedan pocas unidades. Esto es como cuando tu hijo te enseña la carta de los reyes magos, más vale que corras si quieres conseguir ese juguete que piden todos los niños.

Lidl trae a tres de los personajes más icónicos de la cultura pop para que los más pequeños de la casa se conviertan en sus héroes favoritos por muy poco. La selección de este año no es casualidad. Lidl ha apostado por valores seguros que nunca pasan de moda en el patio del colegio.

disfraz superman

Lidl triunfa con sus tres disfraces para niños

Por un lado, dos superhéroes, Superman y Batman. Los dos pilares de DC Comics vuelven con diseños que cuidan los detalles clásicos. El disfraz del "Hombre de Acero" incluye el icónico emblema en el pecho, mientras que el del "Caballero Oscuro" mantiene esa estética sobria y poderosa que tanto gusta a los niños. Ambos modelos están pensados para ser cómodos, permitiendo que los pequeños se muevan y jueguen sin las rigideces de otros disfraces más aparatosos

Y por otro lado, un personaje que nunca pasa de moda, y menos ahora que volverá a conquistar a las nuevas generaciones con su spin off en formato serie. Se trata de Harry Potter, que por supuesto también podría ser considerado un superhéroe, ya que salvó al mundo mágico del señor tenebroso. La túnica de Hogwarts es la joya de la corona. Es un disfraz sencillo pero efectivo, que permite llevar ropa debajo (ideal para las frías mañanas de pasacalles) y que transporta instantáneamente al universo de J.K. Rowling.

Lo que realmente diferencia a estos disfraces de los que podemos encontrar en bazares o tiendas especializadas es la relación calidad-precio. Lidl se ha ganado la confianza de las familias ofreciendo tejidos resistentes que aguantan más de un asalto. Sabemos que un disfraz infantil no es solo para el día de la fiesta; es una herramienta de juego que se usará en casa una y otra vez.

Además, la facilidad de poder meter el disfraz en el carro de la compra mientras te llevas la leche o la fruta es un plus de conveniencia que los padres valoran cada vez más. No hace falta peregrinar por centros comerciales; la solución está en el pasillo de bazar.

Algunos disfraces ya están agotado en algunas tallas. Y es normal porque su precio es irresistible, tan solo 11,99 euros.