El cuidado dental forma parte de la rutina diaria de millones de personas, pero no todos los productos que se utilizan para mantener una sonrisa blanca y brillante son igual de recomendables. En los últimos años, dentistas y especialistas en salud bucodental han empezado a alertar sobre el uso frecuente de algunas pastas de dientes blanqueadoras, especialmente aquellas que prometen resultados rápidos en poco tiempo.

La realidad es que muchos de estos productos logran su efecto gracias a componentes abrasivos diseñados para eliminar manchas superficiales del esmalte. El problema aparece cuando esas partículas se utilizan a diario durante largos periodos de tiempo. Según explican los especialistas, algunos dentífricos contienen microgránulos o agentes pulidores que actúan como una especie de lija muy fina sobre la superficie de los dientes.

El desgaste del esmalte, un problema silencioso

Y es que el esmalte dental es una capa muy resistente, pero también tiene un límite. Cuando se desgasta de forma progresiva, el diente pierde parte de su protección natural. A diferencia de otros tejidos del cuerpo, el esmalte no se regenera, por lo que cualquier deterioro que sufra es permanente.

Dientes

Este desgaste puede provocar varios síntomas que muchas personas no identifican inmediatamente con el uso de determinadas pastas de dientes. Entre los más comunes se encuentran la sensibilidad al frío, molestias al consumir alimentos dulces o bebidas muy calientes, e incluso un tono más amarillento en los dientes. La explicación está en que, al adelgazar el esmalte, se vuelve más visible la dentina, la capa interna del diente que tiene un color naturalmente más oscuro. Por eso, paradójicamente, el uso excesivo de algunos productos blanqueadores puede terminar produciendo el efecto contrario al que buscan los usuarios.

Lo que recomiendan los expertos

Ante esta situación, los dentistas recomiendan utilizar las pastas blanqueadoras con moderación y no como producto habitual de uso diario. En muchos casos, aconsejan alternarlas con dentífricos más suaves diseñados para el cuidado general del esmalte. También recomiendan fijarse en el índice de abrasividad, conocido como RDA, un indicador que mide el nivel de desgaste que puede provocar una pasta de dientes. Aunque muchas marcas no lo destacan en el envase, este dato es clave para saber si un producto es adecuado para el uso diario o si conviene utilizarlo solo de forma ocasional.

Así pues, los especialistas insisten en que no todas las pastas blanqueadoras son perjudiciales. Sin embargo, aquellas que contienen agentes abrasivos más intensos pueden acabar dañando el esmalte con el paso del tiempo si se utilizan sin control. Elegir bien el dentífrico y consultar con el dentista puede marcar la diferencia para mantener una sonrisa sana a largo plazo.