Donald Trump se siente perseguido por los medios de comunicación y dice que hay un complot mediático en contra de él. Asegura que si en los periódicos y en las televisiones de medio mundo aparecen declaraciones de mujeres que afirman haber sido asediadas por él, sólo es porque ha entrado en política y ha llegado a desafiar a la misma Hillary Clinton. Y tiene razón. Desdichadamente, tiene razón. ¿Alguien cree realmente que los grandes diarios americanos hubieran dedicado alguna primera plana a los abusos de Trump de hace diez años si este no hubiera sido candidato a la presidencia? ¿Alguien se piensa que en Catalunya algún medio se hubiera molestado en mencionar el comportamiento intolerable del organizador del concurso más machista del mundo? Si Donald Trump no se hubiera metido en política, habría podido seguir abusando de las mujeres con absoluta impunidad.

Pero además y también desdichadamente, Trump tiene razón en otras cosas. Por ejemplo al afirmar que cuando alguien llega a su posición: "Puedes hacer lo que quieras. Cogerlas por el coño. Lo que quieras". De hecho, por las noticias que van surgiendo, podemos llegar a la conclusión que durante décadas Trump hizo lo que quería con las mujeres. Las mujeres agredidas hubieron de tragarse su humillación, porque no veían posibilidad de enfrentarse al organizador del concurso de Miss Universo. Que el agresor presuma del delito y la víctima se tenga que esconder, nos dice muy poco a favor de la sociedad americana. A pesar de lo que establece la constitución norteamericana, queda claro que no todos son iguales ante la ley, en Estados Unidos. Y quizás sería necesario reflexionar sobre si no pasa lo mismo aquí...