La vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, ha pasado todo el verano entre papeles. Principalmente, ha tenido que gestionar el Gobierno en funciones, y además, velar por el pacto de investidura de su jefe, Mariano Rajoy, con Ciudadanos. La número dos del ejecutivo central ha hecho pocas vacaciones, pero en medio de la inestabilidad política ha aprovechado para ir a la piscina con la familia. La vicepresidenta ha encontrado un truco para broncearse y que no se note la falta de días festivos: entrar y salir del agua de vez en cuando porque así "se coge más el moreno". El truco estival de Sáenz de Santamaría.