La pasada ha sido una semana de nervios para el Partido Popular y, en especial, para la vicepresidenta en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría. Las reuniones de los equipos negociadores del PSOE, C's y Podemos mantenían en tensión la cúpula popular que, finalmente, pudo respirar tranquila después del desacuerdo entre las tres formaciones.
Esta relajación en el partido se hizo visible el sábado por la mañana en la convención del PP en Barcelona donde, después de unos días sin dejarse ver demasiado, la vicepresidenta subió al escenario como “telonera” de discurso del presidente Rajoy.
La distensión era tal, que al final del acto, Sáenz de Santamaría incluso tuvo el gesto de acercarse a los periodistas que cubrían la jornada a preguntarles cómo estaban y si necesitaban qualquier cosa.