El expresidente de la Generalitat Artur Mas viajó a París, los pasados lunes y martes. Impartió una sesión en el MBA del École des Hautes Études Commerciales (HEC) y también se reunió con varias personalidades de la academia, la política y el periodismo. Algunos explicaron las presiones que habían recibido de la embajada española para tomar postura contra el procés. Otros rieron, pero no faltó los que se pusieron más serios, calificando la postura del Estado español como "irracional", "incomprensible" y "sectaria" por impedir que la cuestión Catalunya-España se resuelva en una votación "como cualquier democracia", según uno de los columnistas de referencia de la prensa francesa.