El 26 de junio se celebrarán con toda probabilidad nuevas elecciones a Cortes y los partidos catalanes tendrán que acelerar la toma de decisiones ante una nueva campaña que algunos, como es el caso de ERC, no han contemplado hasta el último minuto, a la espera que se forjase una gran coalición PP-PSOE ni que fuera por cansancio de los unos y los otros, que evitara la repetición de los comicios. Tampoco en CDC los planes están demasiado claros, empezando por el nombre de la candidatura -el 20-D los convergentes se englobaron en la marca Democràcia i Llibertat-, el candidato y el sistema para escogerlo -Francesc Homs se ha mostrado dispuesto a participar en unas primarias-, así como la posibilidad de concurrir en solitario, como en la anterior convocatoria, o hacerlo en una candidatura unitaria con ERC. En principio, los republicanos, el partido socio de CDC en el Govern y la coalición JxSí, rehúsan repetir la experiencia del 27-S en las elecciones españolas.

Sea como sea, una de las novedades de la campaña convergente podría ser el desembarco del presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a quien en algunos círculos se ve ya como un nuevo activo electoral. Incluso hay quien propone que el jefe del Ejecutivo catalán centre su posible actividad electoral "en el eje transversal", o, dicho de otra manera, en la Catalunya interior, justamente donde los convergentes se disputan más votos con ERC. De la misma manera, hay quien apuesta por una presencia intensa del expresidente Artur Mas, quien podría peinar especialmente Barcelona y las comarcas del sur del país. La Catalunya central quedaría reservada para Francesc Homs, quien se considera que volvería a repetir como candidato.

Un tridente adaptado al momento y a los cambios que vive el partido, en pleno proceso de reconfiguración de su espacio político, y que tendría como objetivo revertir las previsiones de las encuestas. Los sondeos vuelven a colocar CDC, en el mejor de los casos, por detrás de En Comú Podem, la formación auspiciada por Ada Colau, que ya se hizo con la primera plaza en el 20-D, y de ERC. El tándem Gabriel Rufián-Joan Tardà volvería a encabezar la lista republicana con el claro objetivo de plantar cara a la pujanza de los comunes en clave de izquierda metropolitana.