La detención del secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernard, puede suponer el fin de muchas de las filtraciones que han rodeado en los últimos tiempos la acción de los tribunales ante los cuales el sindicato ha ejercido la acusación en multitud de casos. Una de las filtraciones más sonadas fue la distribución a la prensa, en enero del 2015, de los vídeos de la declaración ante el juez del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol, su esposa, Marta Ferrusola, y sus hijos Marta, Mireia y Pere en relación con la fortuna familiar escondida durante décadas en el extranjero. Bernard no sólo asumió la responsabilidad de la filtración de las imágenes a los medios sino que declaró que Manos Limpias tiene "por costumbre" hacerlo en los procedimientos que se sustancian en la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo y los juzgados de instrucción.