La primera aparición pública de Enric Millo, después de que haya trascendido que será el nuevo delegado del Gobierno español en Catalunya, ha sido accidentada.

El partido había convocado a la prensa a las 16:30 en la sede de la calle Urgell de Barcelona. Tenían que comparecer el jefe del partido en Catalunya, Xavier Garcia Albiol, y el futuro delegado, Enric Millo.

Un minuto antes de empezar la rueda de prensa, Albiol ha excusado la presencia de Millo "porque ha tenido que ir a hacer una cosa"... Argumento que después, ante el enfado generalizado de la prensa, ha mutado hasta tomar la forma de un "problema logístico".

Albiol, con la cara desencajada, ha tenido que aguantar el alud de reproches de los periodistas que no entendían por qué Millo no aparecía. Un malestar que, por cierto, también ha tenido que comerse el siempre paciente equipo de prensa.

Finalmente, se ha anunciado a la prensa que Millo podría decir que "está muy feliz y ya está, sin preguntas" a la entrada del hotel Melià de Sarrià. Y así ha sido.... Millo ha confirmado que está muy feliz y poco más.

¿Por qué? El motivo, parece ser que es, que el Gobierno español ha pedido al político catalán que no haga declaraciones públicas hasta que no tome posesión del cargo. Y éste era el "problema logístico" mencionado.