Mientras en Badalona colean todavía los actos de las Festes de Maig, después de quemar al dimoni, Santi Vila comparte momentos fundacionales o refundacionales con los jóvenes de Convergència, la JNC. Fue durante una cena, este jueves, en uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad. Es un feudo gastronómico de la Badalona del centro, de donde han salido algunos de los concejales del nuevo consistorio, y donde a menudo todavía cena parte del gobierno. Allí, entre productos Km0 y vino de la tierra, el conseller de Cultura animó una treintena de jóvenes a lo largo de una hora de discurso. A una semana del supersábado de primarias en que la militancia convergente escogerá primero al cabeza de lista en Madrid y, a la vez, decidirá si CDC quiere hacerse un lífting o empezar de cero, el conseller vendió confianza en el futuro entre bases más jóvenes en lo que acabó siendo un acto de campaña improvisado entre el pulpo a la badalonina y las tostadas de sobrasada con miel, dos de las especialidades del restaurante badalonés. "Le estamos haciendo la campaña a Santi Vila, sin quererlo", comentaba alguno de los comensales. A 19€ por cabeza, bien que se lo podían permitir. La cena y el mitin de postres.