La Amical de Mauthausen ha criticado que el gobierno de Barcelona proyecte una exposición en el Born incluyendo monumentos franquistas, asegurando que "en un país de desmemoria histórica no se puede volver a poner la estatua de Franco en la calle".
El presidente de la entidad memorialista, Enric Garriga, ha lamentado que el proyecto de la exposición del Born llegue cuando muchos ayuntamientos están retirando elementos franquistas de la vía pública.
Al mismo tiempo, Garriga ha rechazado la instalación de los monumentos porque "todavía no se ha hecho la suficiente revisión, petición de perdón y reconocimiento de culpabilidad de la represión franquista". Considera que eso es el "paso previo" para poder defender el carácter "histórico" de las estatuas, como ha explicado el gobierno de Colau.
La entidad ha expresado su enfado en las redes sociales, hecho que ha provocado que el Comisionado de la Memoria Histórica les haya llamado este jueves para justificar el proyecto.
Pedimos a @AdaColau que no coloque estatuas franquistas en el Born. Justicia, memoria y reparación antes que nada.
— Amistoso de Mauthausen (@amauthausen) 3 de agosto de 2016
Pisarello: "Netamente antifranquista"
La polémica se originó este miércoles a raíz de la exposición que el Ajuntament de Barcelona quiere instalar en el Born Centre Cultural a partir de octubre. El primer teniente de alcalde de Barcelona, Gerardo Pisarello, ha salido esta mañana en defensa de la iniciativa en El Món a RAC1, donde ha vuelto a repetir que "la muestra es netamente antifranquista".
El objetivo de la exposición es, según el consistorio, "poner de relieve el vacío moral que ha existido en torno a lo que ha supuesto la dictadura", así como convertir este centro cultural en "un referente europeo sobre memoria histórica".
Pisarello considera que es "precisamente porque aquí ha habido impunidad, que tenemos que hablar del franquismo" y ha subrayado la "importancia" de la exposición para "remover conciencias" y no para proyectar una obra que "pueda ofender".