Pasaban pocos minutos de las 8 de la mañana cuando agentes de la Guardia Urbana han colocado las vallas que cortaban el acceso a la Vía Layetana de Barcelona, en motivo del Día sin Coches.
Desde entonces, los vehículos privados sólo pueden circular por un carril de bajada, mientras que las bicis encuentran acondicionado un carril bidireccional y el transporte público, autobuses y taxis, pueden circular por el habitual.
A pesar de ser una de las vías más transitadas de la ciudad en hora punta, ni la Via Laietana ni la plaça Urquinaona se han colapsado estas primeras horas de corte. Entre los conductores y los peatones, opiniones de todo tipo, pero en general, se mostraban satisfechos por la iniciativa.