Ante veranos donde los episodios de calor son cada vez más frecuentes, intensos y duraderos, como lo han sido durante este mes de julio, los refugios climáticos, espacios condicionados a temperaturas de confort para combatir el calor y descansar, se convierten en un elemento "esencial" para los vecinos de Barcelona. Dentro de esta red, las bibliotecas se convierten en espacios que los vecinos aprovechan no solo para poder disfrutar de una tregua al calor, sino también para poder descansar o entretenerse durante unas horas. El Ayuntamiento de la ciudad abre este mes de agosto solo 19 de las 41 bibliotecas que gestiona, que son cinco más que el año pasado.
Sin embargo, vecinos de la ciudad advierten que algunas zonas no tienen ninguna biblioteca abierta cerca en agosto. Es el caso del barrio de Horta, donde sus vecinos tienen que coger el metro o un bus para encontrar la biblioteca abierta más cercana. Por esta razón, la Associació de Veïnes i Veïns d'Horta pide que en cada distrito haya más de una biblioteca abierta durante todo el verano porque "son esenciales", dicen, para hacer estancias largas de descanso y huir durante unas horas del calor.
Las 19 bibliotecas habilitadas por el Ayuntamiento se suman a una red de cerca de 500 puntos de refugio climático repartidos por toda la ciudad, que incluyen diversos equipamientos públicos y privados, desde centros deportivos hasta pequeñas tiendas comerciales. El portavoz de la Associació de Veïnes i Veïns d'Horta, Phil Manzaneque, explica que muchos de estos puntos son pequeños o de usos comerciales que no permiten quedarse un rato largo y que, en cambio, las bibliotecas son espacios que permiten un descanso más prolongado para combatir el calor.
En Horta, biblioteca y centro cívico cierran en agosto
En el centro del barrio de Horta, la biblioteca Can Mariner está cerrada durante agosto, como ocurre también con cerca de una veintena de bibliotecas que no abren en Barcelona. El portavoz dice que esta biblioteca sería muy cómoda para los vecinos de la zona porque queda en medio de la zona alta y la zona baja del barrio. "¡Quieren que esta biblioteca dé servicio!", reclama Manzaneque en declaraciones a la ACN, donde propone al Ayuntamiento que abra más de una biblioteca en cada distrito el mes de agosto, tal como ocurre en Nou Barris, por ejemplo, donde hay tres abiertas.
En el caso de Horta, de los equipamientos municipales, el centro cívico está cerrado también en el mes de agosto y el centro deportivo solo abre la sala de entrada, lo que imposibilita hacer estancias largas en este espacio. También está abierto el centro de mayores, pero que para el portavoz se centra en un tipo de vecino muy concreto y no para todo el vecindario. La biblioteca, en cambio, está pensada para hacer una estancia, dice Manzaneque: "Puedes leer el periódico, puedes ver una película, puedes consultar internet, no solo para estar, sino para que estés entretenido, para dar un servicio", asegura.