Corría la tarde del miércoles 23 de marzo, el mismo día que un mantero resultó herido durante una batida policial y que ha comportado la polémica con el concejal de la CUP, a Josep Garganté. 

En la Rambla de Barcelona, un grupo de manteros intentaba huir de un policía que les quería atrapar y, uno de ellos, al ver que un compañero suyo acabaría siendo retenido, "se abalanzó agresivamente contra el agente" hasta llegar a provocar su caída por las escaleras del metro de Drassanes.

Así se desprende del informe policial, que también explica que el urbano "recibió numerosos golpes por parte de varios vendedores ambulantes, tanto durante su caída por las escaleras como una vez en el suelo" y tuvieron que frenar la agresión varios compañeros suyos de la Guàrdia Urbana para que no continuaran. 

"Mientras eran increpados de manera agresiva por los vendedores, que empezaron a coger objetos y lanzarlos contra los agentes", el grupo de urbanos consiguió huir de la estación de metro, pero no pudo evitar recibir gritos y golpes de piedras y diferentes objetos.

Los agentes, sin embargo, no fueron los únicos agredidos. Según el atestado, dos peatones "fueron atropellados y pisados por los vendedores, que en ningún momento trataron ni de ayudarlos a levantarse". Mientras tanto, por allí pasaba otro mantero en brazos de cuatro compañeros suyos. Parecía que tenía el pie roto. Era el mantero lesionado, a raíz del cual se ha originado toda la polémica con el concejal de la CUP.