Barcelona recupera desde hoy una infraestructura clave para la movilidad con la reapertura del túnel de la Rovira en sentido mar, después de más de un año de trabajos. El tubo descendente, cerrado desde el 23 de marzo de 2025, vuelve a entrar en funcionamiento de manera progresiva, cuatro semanas después de que se restableciera la circulación en sentido montaña. La intervención ha servido para poner al día una infraestructura inaugurada en 1987, con 1.300 metros de longitud, que conecta los barrios del Baix Guinardó y el Carmel y actúa como una de las principales vías de acceso entre la ronda de Dalt y el centro de la ciudad.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, ha destacado que “esta obra se enmarca en el Pla Endreça, que también tiene por objetivo la mejora de las infraestructuras y de la seguridad”. En este sentido, ha remarcado que “hoy convertimos el túnel de la Rovira en un túnel más seguro, con los estándares de seguridad más exigentes y con importantes mejoras tecnológicas aplicadas”.
Más de 20 millones de euros y nuevas medidas de seguridad y tecnología
Las obras, con una inversión de 20,7 millones de euros, han permitido reparar patologías estructurales, mejorar la impermeabilización y el drenaje, renovar el pavimento y la iluminación e incorporar nuevos sistemas de seguridad y comunicación. Entre las actuaciones más destacadas se encuentra la construcción de tres galerías de evacuación que conectan los dos tubos, así como la instalación de nuevos sistemas de radiocomunicación, megafonía, cámaras de seguridad y detección de incendios. También se ha implantado un sistema inteligente capaz de detectar peatones u obstáculos en la calzada y activar medidas de seguridad en tiempo real, además de una nueva iluminación LED con intensidad variable según las condiciones ambientales.


La reapertura también tiene impacto en el transporte público. A partir de mañana, el bus V21 de TMB recuperará su recorrido habitual por el túnel, después de un año desviado, y la línea H2 volverá a hacer parada en la calle de Petrarca con paseo de Maragall.
A pesar de la recuperación del tráfico, los trabajos no se dan por finalizados. Durante los próximos meses se efectuarán ajustes para completar la integración de las nuevas instalaciones, lo que conllevará cortes nocturnos puntuales. La renovación del túnel es, además, la primera actuación de un proyecto más amplio para transformar el entorno de la rambla del Carmel y dotarlo de nuevos espacios, equipamientos y usos adaptados a las necesidades de la ciudadanía.