Cuando ya hace más de un año que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) anuló la Tasa de Recogida de Residuos del Ayuntamiento de Barcelona, cobrada a través de la factura del agua durante el periodo que va del 1 de julio de 2020 hasta el 31 de diciembre de 2021, en el segundo mandato de Ada Colau, el grupo municipal de Trias per Barcelona ha puesto en marcha actuaciones para presionar el actual gobierno municipal, encabezado por el socialista Jaume Collboni, para que proceda a devolver a los usuarios el importe cobrado en su momento y al mismo tiempo pedir una modificación de la regulación de la tasa.
Según ha informado el mismo partido, el concejal portavoz, Jordi Martí Galbis, ha registrado dos preguntas en el Ayuntamiento en que pregunta al gobierno municipal cuándo empezará a devolver los importes cobrados por la tasa de residuos que tumbó el TSJC en sentencia de junio del año pasado, cuando declaró la nulidad de la tasa por servicios de recogida de residuos municipal aprobada en marzo del 2020 por el gobierno de BComú y el PSC, y con los votos también de ERC y la oposición de Junts, y que desde julio de aquel año se empezó a cobrar dentro de la factura del agua y en función del consumo de esta.
De hecho, Junts defendió en su momento que la tasa, al estar vinculada al consumo de agua, manifestaba un ánimo exclusivamente recaudatorio, con una base imponible que no tenía en cuenta ni la generación de residuos ni la voluntad de separación y que, por lo tanto, desincentivaba el reciclaje. En opinión de Martí Galbis, "esta tasa impuesta por el gobierno Colau, en nada mejora el reciclaje, ni favorece la economía circular ni la sostenibilidad ambiental ni las buenas prácticas. Es una chapuza que genera desconcierto y con la cual no está a favor nadie, ni los usuarios, ni siquiera los grupos ecologistas".
Ninguna relación entre consumo de agua y producción de residuos
Según Junts, ya existen estudios que concluyen que el consumo de agua no tiene prácticamente ninguna correlación con la producción de residuos en los domicilios y, de hecho, la Unión Europea recomienda no vincular generación de residuos y reciclaje a consumo de agua. "Esta tasa se carga el principio de quien contamina paga. Pagas lo mismo tanto si separas como si lo tiras todo al rechazo. Es una evidencia empírica de que si no vinculas el pago de la tasa en la práctica, desincentivas el buen comportamiento", ha dicho Martí Galbis. Además, la sentencia del TSJC concluyó que el tributo es nulo porque el Ayuntamiento lo justificó a través de un informe técnico genérico, sin concretar la imputación de los costes de los residuos totales en cada hogar y que tampoco explica cuál es el criterio para calcular el importe de las cuotas correspondientes a las diferentes categorías, tal como ya manifestó también en su momento el Grupo Municipal de Junts per Catalunya.
Estas son las preguntas registradas:
- ¿Cuándo prevé el Ayuntamiento de Barcelona hacer el retorno de los cobros indebidos fruto de la aplicación de la tasa declarada nula?
- Qué modificaciones prevé hacer el Ayuntamiento de Barcelona a la ordenanza fiscal 3.18 para dar cumplimiento a la sentencia y hacer una tasa de recogida de residuos que responda a la lógica generación de residuos.