TMB ha informado de que llevará a cabo una auditoría de todos los revestimientos de los túneles del metro después del incendio entre las estaciones de Clot y Glòries de la línea L1 que causó 140 heridos. "La auditoría tendrá como objetivo verificar que los materiales, que cumplen la normativa en caso de fuego, no suponen un riesgo añadido", ha explicado el consejero delegado de TMB, Xavier Flores, según informa la agencia ACN este martes. "Si se detecta algún elemento con un comportamiento diferente del esperado ante un incendio, será sustituido", ha remarcado Flores. TMB reitera que el revestimiento impermeabilizante que quemó en Glòries no se encuentra en ningún otro tramo de la red. El consejero de TMB también ha dicho que se reforzarán los protocolos de emergencia con más información a los viajeros.
Se prevé la incorporación a los trenes de carteles con consejos de seguridad para orientar a los usuarios ante una incidencia. Esto, además de los mensajes que emita el Centro de Control del Metro y los conductores desde las cabinas. Los usuarios abrieron las puertas con el tirador de emergencia y esta acción hizo que el humo entrara dentro del convoy y que muchas personas salieran a la zona de vías, impidiendo la circulación del metro. "Esto se tendrá que revisar e implementaremos mejoras", ha admitido Flores. La auditoría incluirá un análisis en laboratorio del revestimiento que ha provocado el incendio, un inventario de todos los elementos de impermeabilización que hay en la red de metro —y su comportamiento al fuego— y la sustitución y refuerzo de todos los elementos que haga falta.
Un revestimiento de 2019
El consejero delegado de TMB ha precisado que el incidente tuvo lugar a las 17:36 horas del 27 de julio cuando el convoy 114 de la línea L1 que se dirigía de Clot hacia Glòries por vía 2 se detiene en el túnel —a unos 200 metros de Glòries— por presencia de fuego y humo en el túnel. "Previamente, un tren 105 informa de que al pasar por el tramo Glòries-Clot ve chispas en la catenaria de vía 1", ha indicado Flores. El fuego empieza al quemar un revestimiento impermeabilizante —de unos 48 metros de longitud— que se instaló en diciembre de 2019 durante los trabajos de refuerzo de la bóveda de la L1 y en el marco de las obras de los túneles viarios de Glòries. Según el consejero delegado de TMB, el revestimiento se habría encendido después de medio desprenderse por el paso continuo de convoyes y tener un contacto con la catenaria.
En teoría, el revestimiento —una lámina Imperlex Alu-Flex 5.5— reacciona de forma "muy limitada" al fuego, causa una emisión de humo muy baja y no produce gotas o partículas inflamadas. "El incendio fue muy rápido y también se apagó de forma muy rápida con la ayuda de extintores portátiles", ha subrayado el consejero delegado de TMB. "No tenemos precedentes de ningún incidente similar de esta gravedad", ha remarcado.
ERC reclama más información
El portavoz adjunto del grupo municipal de ERC y miembro del Consejo de Administración de TMB, Jordi Coronas, ha reclamado más información sobre el incidente y también ha apostado por revisar protocolos. "El fuego entre Clot y Glòries debe servir para mejorar. Hay que evitar que los pasajeros puedan entrar en pánico, abrir las puertas del metro y empeorar la situación", ha dicho el concejal republicano. "Porque esto es lo que pasó, el humo entró en el vagón y con la gente en las vías el tren no pudo dar marcha atrás", ha puesto sobre la mesa el portavoz adjunto del grupo municipal de ERC, que igualmente ha apostado por un sistema de emergencia en los convoyes ante una falta de tensión en la catenaria. "Hay que minimizar las situaciones de riesgo. Celebramos, sin embargo, que el incidente terminara sin ninguna víctima ni desgracia personal", ha añadido Coronas.
