Desde el mismo día de las elecciones del pasado domingo que el gobierno municipal está en funciones, una situación administrativa en la que el ayuntamiento debe limitarse a la gestión ordinaria de los asuntos públicos sin poder adoptar nuevas medidas. Con todo, esta situación legal puede ser interpretada de diferente manera, y eso ha llevado a un nuevo enfrentamiento entre el Ayuntamiento de Barcelona y el Gremi de Restauració de Barcelona por una iniciativa anunciada por parte del distrito de Ciutat Vella de nuevas limitaciones de horarios de terrazas, en concreto en varios ámbitos de los barrios de la Barceloneta y el Casc Antic.
Este martes, el distrito de Ciutat Vella anunció la culminación de la aplicación de las medidas de limitación horaria de terrazas en las zonas tensionadas acústicamente con la publicación, en el Boletín Oficial de la Provincia de Barcelona (BOPB), de la orden que afecta a los establecimientos situados en la calle Miquel Pedrola i Alegre (antigua calle Almirall Churruca), en el barrio de la Barceloneta, y los situados en diferentes calles del Casc Antic, como Fonollar, Carders, Allada-Vermell y Tantarantana, añadiendo que cuando el decreto pase a aprobación definitiva —ahora se abre un periodo de alegaciones— las terrazas de 28 establecimientos tendrán que cerrar a las 23 horas durante todos los días de la semana, adelantando así el horario actual, que permitía abrirlas hasta las 00 horas los laborables y hasta las 01 horas los fines de semana.
Delante de este anuncio, el Gremi de Restauració ha emitido una nota en que recuerda que el gobierno municipal se encuentra en funciones y, por eso, califica "de impropia e inaudita" la decisión del Distrito de Ciutat Vella de iniciar la tramitación de nuevas restricciones horarias en las terrazas, porque consideran que "contradice los principios éticos que tendrían que presidir el ejercicio de todo cargo público" y además, "vulnera la legislación vigente" con respecto a la capacidad ejecutiva de un gobierno en funciones. En este sentido, Roger Pallarols, director del Gremi, ha afirmado que "es una cuestión de higiene democrática y de cumplimiento de lo que prevé la ley" el hecho de que el actual gobierno asuma "que se encuentra en funciones" y por eso los insta a "evitar tomar ninguna decisión que pueda comprometer al ejecutivo que asumirá las riendas de la ciudad a partir que se constituya el nuevo plenario municipal".
Reintroducir el horario anterior
"Lo que está sucediendo en Ciutat Vella es una anomalía democrática", ha añadido Pallarols, y por eso el Gremi pide que se deje sin efecto la aprobación inicial de las nuevas restricciones horarias, mientras que en cuanto a las que ya se encuentran en vigor, tanto en Ciutat Vella como en otros distritos, la entidad ha interpuesto recurso contencioso administrativo contra todas y cada una de ellas y, cuando se nombre el nuevo gobierno municipal, propondrá reintroducir el horario que prevé la Ordenanza (los días laborables, a medianoche, y los viernes y vísperas de festivo, una hora más tarde) en todas las terrazas de la ciudad.